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La ciudad tiene una gran influencia sobre el estado de ánimo de las personas

01 Octubre 2009

Experto de la Universidad de Barcelona analizó en la UV la importancia de la estética del entorno y el impacto emocional sobre la gente.

La manera en que se percibe el entorno es un aspecto fundamental para el estado anímico del ser humano, sobre todo si este entorno se presenta como una información que permite a las personas generar vínculos afectivos y emocionales no sólo con la ciudadanía, sino también con el espacio y el ambiente de la ciudad. Los entornos físicos y sociales son procesos paralelos que influyen en el comportamiento de todo ser humano. Así por ejemplo, la primavera puede ser un signo de felicidad o esperanza para algunos, y para otros implica bajones emocionales que llegan incluso a situaciones ta extremas como el suicidio.

Las reacciones psicológicas que presentan los individuos son acciones que se dan con entornos físicos y sociales, según explica el especialista Sergi Valera, académico del Departamento de Psicología Social de la Universidad de Barcelona, quien visitó la UV para abordar este tema.

“Nuestro entorno físico esta formado por una serie de características que la persona da a esos espacios, y estos significados están socialmente elaborados y compartidos por una comunidad, por lo tanto siempre nos estamos relacionando con entornos físicos y sociales”, señaló el psicólogo al reconocer la ciudad de Valparaíso como un gran laboratorio para estudiar el comportamiento de las personas y su entorno, especialmente en cuanto a conductas que pueden surgir frente al patrimonio o el efecto en la ciudadanía ante el cierre de algunos ascensores.

Según explicó Valera, los entornos son estimulantes, potenciadores de bienestar psicólogico, pero también pueden afectar el comportamiento. Subrayó que “un entorno socialmente conflictivo o empobrecido, afecta negativamente a las personas, como también aquellos entornos físicos que se caracterizan por ser estresantes o ruidosos”.

El académico expuso estas variables de comportamiento en la Escuela de Psicología de la UV, en su conferencia “Psicología ambiental positiva. La relación de las personas con su entorno y sus efectos sobre su calidad de vida y bienestar”.

Estudios

El psicólogo señaló que existen diversos estudios sobre la relación que existe entre el comportamiento de una persona y su medio ambiente. “Hay estudios que revelan que las diferentes estructuras físicas de un barrio son captadas de manera distinta por las personas. Por ejemplo, si pido a un ejecutivo de un banco que dibuje el mapa de Valparaíso de acuerdo a cómo se le presenta en su cabeza, su información será completamente distinta si hago la misma prueba al conductor de un colectivo, cuya modalidad será tener en su mente una ciudad como Valparaíso de acuerdo a la mirada que hace desde un coche cuyo entorno es ése, vale decir, desde la mira del recorrido del auto”, explica.

De allí la importancia de las acciones de los habitantes hacia su ciudad, puesto que la vinculación con el entorno determina las estrategias que ocupa para el desplazamiento, las decisiones ambientales u otras acciones.

Para el caso de la ciudad de Valparaíso, catalogada como patrimonial, la restauración de algunos sectores puede ser un punto revitalizador en la parte emocional de las personas, ya que son signos de recuperación frente a situaciones traumáticas, según el análisis que hace el profesional.

“Lo importante de todo es esto es que las personas puedan encontrar un medio ambiente que beneficie su bienestar, en el contexto que las mismas personas definen ese bienestar; es decir, en una ciudad como Valparaíso el bienestar es de un desplazamiento continuo por sus diversos lugares para cubrir las funciones de las personas, la ciudad tiene que proporcionar esa posibilidad de una manera eficiente y agradable”, señaló.

Sin embargo Valera puntualizó que el tema del patrimonio en Valparaíso es una cuestión compleja, porque el porteño refuerza esa identidad de manera particular con la postal que proyecta la ciudad, pero paralelamente el medio creado por los habitantes termina por desgastar a los ciudadanos, debido a la simplificación que se da al patrimonio. Esto se observa en el turismo, cuyo recorrido sólo se aboca a la temática patrimonial, dejando de lado otras realidades de espacio y ambiente.