
Historietas y narrativas visuales emergen como innovadoras herramientas para educar en salud comunitaria
La Facultad de Farmacia UV desarrolló el módulo FarmaComic, una experiencia interdisciplinaria y triestamental orientada a fortalecer la educación en salud mediante herramientas gráficas y comunicación comunitaria.
¿Cómo comunicar temas complejos de salud de manera cercana, comprensible y con sentido humano? Esa fue la pregunta que orientó el módulo “FarmaComic: Narrativas visuales en salud”, desarrollado en el marco de la Escuela de Líderes en Salud y en Educación para el Desarrollo Sostenible de la Región de Valparaíso, iniciativa impulsada por la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso, en el contexto del convenio de desempeño UVA 2495, y liderada por la profesora Evelyn Farías.
La actividad, gratuita, interdisciplinaria y triestamental, convocó a estudiantes de las carreras de Química y Farmacia y Nutrición y Dietética, académicos, académicas, funcionarias y funcionarios universitarios y representantes de diversas organizaciones sociales y comunitarias de la región, quienes participaron en dos sesiones virtuales y una jornada presencial realizada en la sala multipropósito de la Facultad de Farmacia.
El módulo fue liderado por Andrea Tapia, académica de la Escuela de Química y Farmacia, y contó con la colaboración de los docentes Juan Pablo Gigoux y Carolina Contreras, del Laboratorio de Medicina Narrativa de la Facultad de Medicina UV, junto al estudiante de Química y Farmacia Pablo Lara.
La propuesta buscó acercar a las y los participantes al uso de historietas, ilustraciones e infografías como herramientas para comunicar mensajes de salud desde una perspectiva comunitaria. Para ello, trabajaron en la identificación de problemáticas territoriales, la definición de públicos objetivos y la elaboración de productos gráficos orientados a promover cambios y reflexiones en sus entornos.
Entre las temáticas abordadas destacaron la comercialización informal de medicamentos, la vulnerabilidad de las personas mayores y la tenencia responsable de mascotas, entre otras problemáticas identificadas por los propios participantes.
Andrea Tapia, coordinadora de FarmaComic UV, valoró la respuesta obtenida durante el desarrollo del módulo. “Me sorprendió muy positivamente la convocatoria. Muchas personas creen que la medicina gráfica está reservada para quienes saben dibujar, pero comprobamos que existe un gran interés por explorar estas herramientas. Gracias al trabajo de expositores con amplia experiencia, logramos motivar a los participantes y demostrar que esta es una estrategia accesible y muy valiosa para la educación en salud. Hoy vemos cómo están surgiendo ideas que pueden generar un impacto real en sus comunidades”, señaló.
La académica explicó que uno de los principales objetivos de esta metodología es ampliar las formas de educar en salud. “Estas narrativas no solamente enseñan salud, sino que también permiten transmitir emociones y desarrollar empatía al momento de tomar decisiones que afectan la vida de las personas”, afirmó.
Sostuvo asimismo: “Quiero agradecer a las personas que nos acompañan del Laboratorio de Medicina Narrativa de la Universidad de Valparaíso, que han hecho un trabajo maravilloso en la Universidad por su generosa disposición para compartir sus conocimientos y experiencia. La participación de Juan Pablo Gigoux, Carolina Contreras y de nuestro estudiante Pablo Lara, de Química y Farmacia y licenciado en Arte por la Universidad de Playa Ancha, ha sido fundamental para fortalecer la calidad de este módulo y enriquecer el aprendizaje de los participantes”.
Humanizar la salud
Juan Pablo Gigoux, académico de la Facultad de Medicina e integrante del Laboratorio de Medicina Narrativa, explicó que la medicina gráfica es una disciplina emergente que integra ilustración, narrativa visual y temas de salud para fortalecer la comunicación y la comprensión de experiencias relacionadas con el bienestar y la enfermedad.
“Desde el Laboratorio de Medicina Narrativa trabajamos incorporando herramientas de las humanidades a las ciencias de la salud. La medicina gráfica forma parte de ese esfuerzo y ha tenido un importante desarrollo internacional durante la última década, demostrando su potencial para acercar contenidos de salud a distintos públicos de manera más cercana y significativa”. Y resaltó: “La medicina gráfica busca quebrar estructuras tradicionales y generar una aproximación más inclusiva que permita dar voz a actores que normalmente están postergados en los temas de salud. También facilita que la comunidad se acerque a estos contenidos y los comprenda mejor”.
El especialista destacó el valor de llevar esta experiencia fuera de los espacios tradicionales de formación. “Ha sido una posibilidad muy entretenida de abrir esta disciplina hacia la comunidad. Eso es desafiante y, al mismo tiempo, muy enriquecedor”, sostuvo.
El doctor Gigoux precisó que el dibujo no requiere habilidades artísticas avanzadas para cumplir su propósito: “Lo importante es comunicar. No es necesario que el dibujo tenga características técnicas complejas para transmitir un mensaje de manera efectiva”.
Aprender haciendo
La experiencia fue especialmente valorada por quienes participaron en el módulo. Vicente Lanas, estudiante de cuarto medio del Liceo San Nicolás de Hijuelas, explicó que su interés por participar surgió de su vocación por el área de la salud y su intención de postular a la carrera de Química y Farmacia.
“Esta experiencia me permitió aprender nuevas formas de comunicar temas de salud y hacerlos más cercanos a las personas. Muchas veces la información se presenta de manera muy textual y cuesta captar la atención de la comunidad, por lo que estas herramientas ofrecen una alternativa más atractiva y efectiva”, señaló. Asimismo, destacó que “es muy valioso que la Universidad de Valparaíso genere espacios como este, que permiten a estudiantes y miembros de la comunidad aprender y participar activamente en temas de salud”.
Una visión similar compartió Isidora Robles, estudiante de segundo año de Nutrición y Dietética, quien valoró la posibilidad de combinar sus intereses por el arte y las ciencias de la salud. “Desde muy pequeña me ha gustado dibujar y desarrollar actividades creativas. Al mismo tiempo, me interesa mucho el área científica de la nutrición, por lo que esta experiencia me permitió combinar ambas dimensiones y descubrir nuevas formas de comunicar contenidos de salud. En particular, me motivó trabajar en problemáticas relacionadas con el envejecimiento y la valoración de las personas mayores, porque son temas que requieren mayor visibilización y conciencia social”, señaló.
Por su parte, Pablo Lara, estudiante de Química y Farmacia de la Universidad de Valparaíso y licenciado en Arte de la Universidad de Playa Ancha, destacó que su participación en el módulo le permitió profundizar la conexión entre ambas disciplinas.
“Siempre me interesó vincular mi formación artística con el ámbito de la salud. FarmaComic me mostró una forma concreta de integrar estos dos mundos y de utilizar herramientas creativas para fortalecer la comunicación con las personas y las comunidades”, señaló. En esa línea, valoró la diversidad de experiencias presentes en la Escuela de Líderes. “Ha sido muy enriquecedor compartir con participantes de distintos contextos y trayectorias. Ese intercambio de conocimientos permite identificar problemáticas comunes y construir propuestas colectivas para abordarlas a través de la medicina gráfica”, afirmó.
Próximos desafíos
Tras la realización de FarmaComic, la Escuela de Líderes en Salud y en Educación para el Desarrollo Sostenible de la Región de Valparaíso continuará su programación con los módulos “Herbolaria y Museo Interactivo Farmacopea Chilena (MIFCA)” y “Escuela de Pacientes: Alfabetización en Salud”, consolidando un espacio de formación que busca fortalecer el liderazgo comunitario y promover nuevas formas de educación en salud desde los territorios.
Las personas interesadas en participar pueden obtener más información e inscribirse en el sitio de educación continua de la Universidad de Valparaíso y a través de la cuenta de Instagram @escuelalideresuv.




Nota: Pamela Simonetti




