“Hay que hacer frente a procesos que están cambiando el estatuto de conocimiento, hasta el estatuto de humanidad”
Afirmó en la UV el académico italiano Sandro Mezzadra, de la Universidad de Bologna.
En dependencias del CIAE de la Universidad de Valparaíso se realizó el “Taller de investigación militante”, cuyo expositor fue el doctor Sandro Mezzadra, de la Universidad de Bologna, Italia. La actividad formó parte de la colaboración internacional desarrollada en el marco del proyecto Fondecyt Regular 1231710, dirigido por el doctor Hernán Cuevas y patrocinado por UACh, y el proyecto Subvención a la Instalación en la Academia ANID 85250025, Fortalecimiento en Investigación y Docencia del Área de Estética y Filosofía de la Cultura e Interacción Social, patrocinado por el Instituto de Filosofía de la UV y dirigido por el doctor Jorge Budrovich.
El foco de análisis del encuentro estuvo puerto en el desarrollo capitalista en Chile desde una perspectiva que estudia el rol de la logística, los puertos y el trabajo en los territorios urbanos y rurales que vinculan en cadenas globales de valor.
En ese marco, el profesor Mezzadra desarrolló el “Taller de investigación militante” para abrir con académicos y académicas un espacio de reflexión, diálogo y construcción colectiva.
Explicó Mezzadra que la investigación militante tiene una historia en Italia, “una historia que empieza en los años 60 del siglo XX, cuando un grupo de investigadores y militantes empezaron a ir a las fábricas para conocer lo que se consideraba una nueva clase obrera, porque en Italia hubo una ola de industrialización en los años 50 y cambió mucho la composición de la clase obrera. Así que estos investigadores, que también eran militantes políticos de la izquierda, el Partido Socialista, el Partido Comunista, empezaron a preguntarse qué tipo de clase obrera había nacido a través de estos procesos de industrialización masiva”.
Añadió que “en los primeros años 60 la sociología no existía en Italia, y se puede decir que la sociología del trabajo y de la industria nació justamente a través de estas prácticas de investigación militante, las que de ahí en adelante se adoptaron como prácticas permanentes de la investigación. (…) Esta experiencia se desarrolló alrededor de la fábrica, y ya en los años 70 se empezó a mirar a los barrios, a los procesos de externalización de la producción industrial y a una nueva figura obrera que no estaba vinculada con la fábrica. Luego cambiaron otras cosas, pero sigue existiendo esta tradición que tiene como objetivo renovar en el mismo tiempo la investigación y la militancia política”.
Apuntó el investigador que la militancia aporta “el punto de vista para, por un lado, asegurar la calidad científica del trabajo de investigación. Y por otro lado, para inventar nuevos estilos de militancia”. Asimismo, mientras es importante la militancia en el investigador, “también lo es la relación entre el investigador y las figuras subjetivas que participan en la investigación. Porque algo importante en esta tradición es justamente desafiar la idea de que hay ‘el investigador’ y ‘las investigadas’. Desafiar esta división es muy importante”.
Por otro lado, al referirse a sus actividades en Valparaíso, abiertas a investigadores y estudiantes, señaló: “Para mí es muy importante, creo que es parte del proceso de creación de conocimiento. Es fundamental en muchos sentidos; por un lado porque hay un intercambio de experiencias, pero por otro lado también porque los conceptos, las teorías que se usan en un lugar tienen que ser averiguadas y también modificadas. Estos momentos de encuentro son fundamentales. Yo trabajo así, viajar es parte de mi trabajo, de mi intento de generar conocimiento”.
Consultado respecto del impacto que tienen las redes sociales y la vertiginosidad del flujo de información en la difusión del conocimiento, indicó: “Hay que tomar en cuenta este tipo de transformación. No es que se pueda vivir soñando otro mundo: estamos en este mundo y hay también que hacer frente a procesos que están cambiando mucho el estatuto de conocimiento, hasta el estatuto de humanidad, para decirlo de manera más bombástica”.



Nota: Lorena Ruiz / Fotos: Denis Isla