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Semillas que conectan mundos: la UV aprende del saber ancestral mapuche a través del Trafkintu

30 abril 2026

Patricia Antillanca, lonco de la comunidad Relmu Rayen Chod Lafken de Viña del Mar, lideró la sesión presencial del Módulo II de la Escuela de Líderes en Salud y Educación para el Desarrollo Sostenible de la Región de Valparaíso, una iniciativa triestamental de la Facultad de Farmacia que acerca el conocimiento ancestral, la sostenibilidad y la ciencia a estudiantes, funcionarios y académicos.

El patio de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso se convirtió en un espacio intercultural único. En una de sus mesas, cubierta con un mantel oscuro, se apilaron calabazas, choclos, porotos, frutas y semillas de distintas especies. Quienes se acercaron ese día no lo hicieron a una clase convencional: participaron de un Trafkintu, la ceremonia mapuche de intercambio de semillas, una práctica ancestral que llegó por primera vez a esta unidad académica de la mano de Patricia Antillanca, lonco de la comunidad Relmu Rayen Chod Lafken —Arcoíris Florecido cerca del Mar en mapudungun—, radicada en la Ciudad Jardín.

Cerca de cuarenta personas —estudiantes, funcionarios, funcionarias, académicos, académicas y público general— se reunieron en torno a ella. La lonco llegó vestida con su traje tradicional mapuche. Su presencia, serena, cargada de historia y tradiciones, marcó el cierre del Módulo II de la Escuela de Líderes, llamado precisamente "Intercambio de Semillas".

El Trafkintu

La ceremonia abrió con el sonido del cultrún. Patricia Antillanca entonó un canto de agradecimiento a la Tierra y a los alimentos que de ella brotan. Después comenzó el momento más esperado: el intercambio. Cada participante se acercó a la lonco y recibió semillas de sus manos, pero también a cada uno le habló de la importancia de cuidar lo que se siembra, de cultivar con paciencia, de honrar la tierra para que la planta crezca fuerte y sana. Fue un diálogo íntimo, cercano y con la misma convicción en cada entrega.

"Contenta de poder venir a enseñar mis costumbres, mi tradición y mi conocimiento ancestral a los jóvenes, porque ellos son el futuro”, dijo. También explicó que preservar las semillas no es solo una práctica cultural: es también una forma de garantizar la alimentación de las generaciones que vienen: "Nuestra medicina, nuestra semilla, no se pueden perder. Imagínese, de repente desaparece todo, pero tienen semillitas guardadas. Con ellas van a poder sembrar, alimentarse, comer", expresó Patricia Antillanca durante la jornada.

La ceremonia fue la sesión presencial del módulo, que tuvo también una primera clase virtual. En esa instancia online, la funcionaria Lorna Reyes —quien codirigió el módulo junto a Camila Pauvif, estudiante de tercer año de Nutrición y Dietética— introdujo a los participantes en la esencia del Trafkintu: qué es, qué significa el intercambio y la reciprocidad en las comunidades mapuche, el valor de las semillas como patrimonio vivo y la importancia del conocimiento ancestral y comunitario.

"En esa sesión online, Lorna con Camila nos dieron a conocer la esencia del trafkintu, del intercambio de semillas, que para algunos significó algo muy mágico, para otros fue todo un descubrimiento, una revelación. Y yo diría que eso fue lo que finalmente generó nuestro llamado de atención y querer contarle a todo el mundo con el que nos cruzábamos, que no se podían perder este momento, porque iba a ser único en la vida, posiblemente", señaló Evelyn Farías, coordinadora de Vinculación con el Medio de la Facultad de Farmacia y directora del proyecto Escuela de Líderes en Salud y Educación para el Desarrollo Sostenible de la Región de Valparaíso.

Que la lonco Patricia Antillanca estuviera ese día en el patio de la Facultad no fue casualidad: fue Lorna Reyes quien, a partir de su propia participación en un rito de intercambio de semillas anterior, construyó el vínculo con la comunidad Relmu Rayen Chod Lafken.

"Todo el mérito es de Lorna, quien ha tenido contacto previamente con la lonco y finalmente logra articular su presencia, tan significativa para nosotros", destacó la directora del proyecto Escuela de Líderes.

La mapu

Frente a las y los asistentes, Patricia Antillanca habló de la mapu como el centro de la vida mapuche y de la salud. "Para nosotros significa mucho lo que es la mapu —la tierra—, porque la tierra nos da para comer. Todo lo que a la mapu le damos, ella nos concede: nuestros alimentos para estar sanos, para tener una buena salud, un buen kimün —conocimiento—, un buen rakizuam —pensamiento— en la vida. Por eso es importante poder cultivar nuestros propios alimentos y consumir alimentos sanos. Primera vez que vengo a esta universidad, así que contenta de poder enseñarle a los jóvenes y a todos los participantes este conocimiento", afirmó.

Para muchos de las y los asistentes, quienes  recibieron semillas de sus manos y compartieron las propias en un círculo de reciprocidad, fue una experiencia completamente nueva.

"Para mí fue bastante enriquecedor, porque no sabía de esta tradición. Por lo general, a los jóvenes no se nos suele enseñar tanto esto. El poder compartir esta experiencia dentro del entorno de la universidad es bastante importante, porque nos permite sentirnos más conectados y sin la necesidad de tener que ir a buscar esta experiencia", dijo Martina García, estudiante participante.

Grace Wallis, administradora turística y técnica en trabajo social de la Municipalidad de Viña del Mar, también valoró el encuentro: "Ha sido muy interesante, encontré bonita la instancia y creo que el hecho de que se haya realizado al aire libre igual ambienta todo esto".

Transformar la universidad desde adentro

El Módulo II "Intercambio de Semillas" es parte de la Escuela de Líderes en Salud y Educación para el Desarrollo Sostenible de la Región de Valparaíso, una iniciativa de la Facultad de Farmacia financiada por el proyecto UVA 2495 de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, que la decana Caroline Weinstein respaldó desde el primer momento.

La profesora Evelyn Farías, destacó a su vez: “La escuela tiene características que la distinguen dentro del ecosistema universitario. El proyecto, además de promover la sostenibilidad y los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), es triestamental, es decir, convoca y articula a estudiantes de pre y postgrado, funcionarios y académicos en igualdad de condiciones. Además, curriculariza la vinculación con el medio, integrando a estudiantes como relatores y participantes simultáneamente. Es también interdisciplinaria, ya que surgió de la unión de las Escuelas de Química y Farmacia y de Nutrición y Dietética, programas que imparte la Facultad de Farmacia”.

Para Lorna Reyes la actividad representó un hito dentro de la Facultad: "A mí me parece súper importante que al menos acá en la Facultad de Farmacia se esté poniendo en práctica la triestamentalidad. Yo soy funcionaria, entonces que me hayan considerado para participar me parece súper importante. Esto es algo nuevo", señaló. También explicó que su mirada sobre la sostenibilidad fue el motor que dio forma al módulo. Licenciada en Turismo, la funcionaria quiso ir más allá del enfoque ambiental que suele predominar en las universidades: "La sostenibilidad tiene que ver con el desarrollo económico, social, cultural y medioambiental, y tienen que ir de la mano. La idea era plasmar esta necesidad de rescatar las culturas", advirtió. Bajo ese principio también construyó el vínculo con Patricia Antillanca: respetando su autonomía. "Con la lonco hicimos un trato de que ella viene acá, pero es totalmente autónoma. Yo no le dije qué hacer. Ella sola viene y toma sus decisiones. Hay que mantener la autonomía, conocerse y después relacionarse con otras personas para no pasarlas a llevar", afirmó.

Asimismo, para Evelyn Farías, el horizonte de la Escuela de Líderes en Salud y Educación apunta a una comprensión más profunda y menos occidental de la sostenibilidad: "Hay un interés por encontrarnos intergeneracional, pero también interculturalmente. Comprender de dónde venimos y cuál ha sido el aporte de los pueblos originarios y el valor que le dan a la Tierra. No pensemos la sostenibilidad desde la mirada occidental del chileno o chilena. Miremos la sostenibilidad desde quienes realmente han cuidado la Tierra por siglos", relevó.

La Escuela de Líderes en Salud y Educación sigue en curso. El Módulo I, a cargo de la profesora María Carolina Henríquez y la estudiante Leslie Figueroa, culmina el viernes 8 de mayo con una sesión presencial en el Centro Comunitario San Roque. Los próximos módulos disponibles para inscripción son Farmacomic: Narrativas visuales en Salud; Herbolaria / MIFCA (Museo Interactivo Farmacopea Chilena) y Escuela de Pacientes: Alfabetización en Salud, a los que se puede acceder en este enlace. Pueden participar académicos, funcionarios, estudiantes y público general. Las grabaciones de los módulos ya realizados estarán próximamente disponibles en el canal de YouTube de Vínculos de la Facultad de Farmacia.

Nota: Pamela Simonetti / Fotos: Matías Salazar