Skip to main content

“Ahora estamos en el mismo barco”: el Taller de Puesta en Escena que recrea los efectos de la pandemia

08 julio 2026

Mediante el proceso de dramaturgia colectiva, el Taller de Puesta en Escena de la Escuela de Teatro UV, correspondiente al séptimo semestre de la carrera, presentará la obra “Ahora estamos en el mismo barco”, que tendrá funciones el jueves 9 y miércoles 15 de julio, a las 12:00 horas, en la sala Juan Araya de la Facultad de Arquitectura, en Playa Ancha.

Nelson Valenzuela, profesor a cargo de la asignatura y director del montaje, explica que la obra es “una mixtura de recuerdos, memorias y sueños sobre la pandemia y lo que vivieron las y los estudiantes cuando eran adolescentes. Realizar esta obra se convirtió en un espacio y un refugio para reflexionar sobre cómo el aislamiento influyó en aspectos tan relevantes como la construcción de la identidad”.

“La obra se fue armando con testimonios de las y los estudiantes sobre el espacio donde ellos se estaban desenvolviendo, cómo eran sus casas, y las reflexiones sobre las condiciones para vivir de mejor o peor manera el encierro, todo bajo la lógica del teatro documental, biográfico y de la acción performativa que se relaciona con encontrarse y traer lo real a escena. Es una recopilación de materiales escénicos que se fueron ordenando y ensamblando”, agrega.

Lugar de enunciación

Respecto del significado del Taller de Puesta en Escena, el académico destaca que "es la posibilidad para que las y los estudiantes se encuentren con su lugar de enunciación como artistas, lo cual es muy relevante porque van descifrando su lugar en el mundo que se conecta con su visión de la realidad”.

“También hay un trabajo importante de organización como colectivo, por lo tanto, les obliga a conectarse con las menciones que están trabajando, ya sea en Producción, Dramaturgia, Dirección o Didáctica, entonces inevitablemente, ya sea de forma consciente o inconsciente, hacen el enlace con el texto”, añade.

"El proceso del Taller de Puesta en escena es muy provechoso, porque no solamente tienen que escribir, sino que también hay una responsabilidad artística, social y política en qué traer a escena. La historia personal y la adolescencia son también espacios políticos de expresión y de reflexión”, asegura.

Nota: Rodrigo Catalán / Fotos: Matías Salazar