
Docente UV que enseña angiografía y hemodinámica publicó novela distópica sobre un universo cardiovascular
“Aórtica. Sangre, óxido y la forja de los AngioMasters” se titula el libro de ciencia ficción escrito por Max Hawk (Maximiliano Godoy Tapia), profesor de la Escuela de Tecnología Médica de la UV. El texto refiere a un mundo de máquinas y seres humanos que ideó con base en las experiencias que vivió en pabellones reales, introduciendo catéteres en arterias y observando pantallas que mostraban el interior del corazón de pacientes.
“Hubo un tiempo en que el corazón humano dejó de fallar. Aórtica no era solo una máquina: era la superinteligencia que venció a la muerte cardiovascular. Aprendió a curar, aprendió a amar. Pero alguien la mató. Un hombre. Un error. Una tecla. Ciento cuarenta y tres millones de corazones se detuvieron en cinco segundos. El conocimiento médico de cinco mil años ardió en silencio. Y el responsable sobrevivió. Ahora, treinta años después del fin del mundo, busca lo único que la razón dice que es imposible: redención. Pero la redención tiene un precio y hay fuerzas que recuerdan lo que se perdió… que esperan”.
Esta reseña es el eje de la narrativa sobre la cual gira y se desarrolla “Aórtica. Sangre, óxido y la forja de los AngioMasters”, novela de ciencia ficción escrita por Max Hawk, seudónimo que utiliza Maximiliano Godoy Tapia, profesor de la Escuela de Tecnología Médica de la Universidad de Valparaíso, para desenvolverse en el mundo digital y literario.
El libro, cuya primera edición totalmente autogestionada acaba de ver la luz, fue presentado oficialmente en la hemeroteca de la biblioteca del Campus Reñaca, sede principal de la Facultad de Medicina de la UV, en un encuentro que convocó a docentes, estudiantes y público general interesado.
En la ocasión, la decana subrogante de ese plantel, Daphne Marfull, hizo uso de la palabra para felicitar al autor y destacar lo que calificó como un aporte especialmente significativo, que confirma que la vida universitaria es más que aulas, laboratorios, investigación y ejercicio profesional.
“Quienes trabajamos en el ámbito de la salud, estamos acostumbrados a desenvolvernos en un mundo marcado por el conocimiento científico y la evidencia. Sin embargo, sabemos también que la creatividad, la imaginación y la capacidad de mirar la realidad desde distintas perspectivas son fundamentales para nuestra formación como personas y especialistas. Por esto, resulta valioso que uno de nuestros docentes se aventure en el mundo de la literatura y nos invite a conocer otra faceta, y con ello a enriquecer nuestro propio quehacer”, sostuvo la autoridad académica.
En la actividad, que fue amenizada por el conjunto musical Fábula Barroca, también estuvieron presentes el director de la Escuela de Tecnología Médica, Claudio Cuéllar, y el encargado de la conservación, organización y administración de la biblioteca de la sede Reñaca, Jorge Meneses.
Del juego a la epopeya
Definida como una epopeya sobre la culpa y la resurrección, de máquinas que aprendieron a sentir, de humanos que olvidaron cómo hacerlo, de lo que significa destruir lo sagrado y de la osadía de atreverse a recrearlo, en sus 267 páginas “Aórtica. Sangre, óxido y la forja de los AngioMasters” refiere a un universo singular y distópico que Maximiliano Godoy, tecnólogo médico con más de quince años de experiencia en angiografía y hemodinámica, ideó hace más de una década, con base en las experiencias que le tocó vivir en pabellones reales, introduciendo catéteres en arterias y observando pantallas que mostraban el interior del corazón de los pacientes.
Así lo explicó él mismo durante el lanzamiento del libro, instancia en la que reveló que la novela es la evolución natural de un juego de roles que diseñó previamente, denominado simplemente “Aórtica”, como parte de la tesis que hace dos años debió elaborar para graduarse del programa de Magíster en Tecnologías Educativas y Competencia Digital que imparte la Universidad Europea, plantel que ha hecho de la oferta de programas en línea su fuerte.
Ese trabajo lo centró en la gamificación, técnica que incorpora elementos, mecánicas y el diseño propios de experiencias lúdicas para potenciar la motivación, el compromiso y el aprendizaje de jóvenes y adultos en aulas, en empresa o en cualquier tipo de organización.
“A contar de 2025, a mis estudiantes de la asignatura que imparto en tercer año de la carrera de Tecnología Médica, les empecé a enseñar angiografía, hemodinámica y los familiaricé con las enfermedades cardiovasculares a través de ese juego, utilizando una narrativa que los enganchara y con el objetivo de que aprendieran con gusto y no olvidaran las materias. Y de esta experiencia, que en la práctica se fue dando de manera muy positiva, nació la idea de escribir un libro que llevara mi propuesta a un plano diferente y le diera continuidad”, apuntó el académico e investigador de la Escuela de Tecnología Médica de la UV.
Godoy cerro su intervención agradeciendo a sus padres, familiares, estudiantes y especialmente a su esposa Pía, quien gracias a un emprendimiento que posee hizo posible la impresión y publicación de su libro.
Aprendizaje creativo
La publicación fue recibida con entusiasmo por la generación de estudiantes que cursó la asignatura de Angiografía y Hemodinámica el año pasado, y que fue la primera en utilizar Aórtica para aprender en clases.
Para María José Ortiz, el libro sin duda amplia el singular universo que conoció al emplear el juego diseñado por el profesor Godoy (Max Hawk, como algunos prefieren decirle), que a su vez le permitió aprender de manera sistemática y entretenida.
“Creo que este texto será igual de interesante. El juego es innovador y creativo, porque implica saberse los contenidos y completar etapas. Al hacerlo uno gana puntos que después se pueden canjear por pistas sobre nuevas materias a ser consideradas en futuras pruebas o exámenes, u obtener regalos u objetos relacionados con ese mundo de ciencia ficción, como llaveros o tarjetas, por ejemplo”, sostuvo la estudiante.
Rafaela Ruiz y Montserrat Hernández, en tanto, comentaron que Aórtica les enseñó a trabajar en equipo, al tener que conformar grupos y competir para ganar, según los roles que les eran asignados y las alianzas o clanes que integraban, para ganarle a los otros.
En tanto, Diego López, estudiante de tercer año de la carrera de Tecnología Médica que cursa actualmente esa asignatura y emplea el juego en ella, destacó la creatividad y los soportes de apoyo con que cuenta ese ramo, gracias a ese juego.
“Hay una página web a la que uno puede entrar con un nombre de usuario y ver el progreso que va teniendo en cada clase y el resultado de los trabajos en grupo que se deben hacer. Una cosa que me gusta es que al superar objetivos y obtener buenas notas uno puede ir ganando vidas, lo que es positivo al final del curso, o también perderlas si se falta a clases o no se viene a las pruebas”, cerró.
Todos ellos manifestaron su alegría de poder leer ahora el libro y ampliar el universo al que Aórtica los introdujo, como parte de una historia que se lee y que además sobrevive, como advierte el libro.
Para quienes deseen más información sobre el autor y el libro, además de cómo comprarlo, esta es su página web: maxihawk.com.






Nota: Gonzalo Battocchio / Fotos: gentileza Macarena Varas









