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Doctor Ramón Latorre guio a estudiantes y docentes de Educación Parvularia en un viaje por el cerebro y la percepción

27 abril 2026

Profesor del Centro Interdisciplinario de Neurociencias inauguró el año académico 2026 de ese plantel UV.

El cerebro humano ha experimentado cambios considerables en su tamaño y forma a lo largo del tiempo. Influenciadas por mutaciones genéticas, factores climáticos y sociales, estas transformaciones son responsables de la forma en la que hoy percibimos el mundo, lo entendemos, creamos cosas y generamos ideas.

El impacto que este fenómeno evolutivo ha tenido y sigue teniendo en la formación y el aprendizaje de las personas fue abordado en profundidad por el profesor del Centro Interdisciplinario de Neurociencias de Valparaíso (CINV) Ramón Latorre, durante la conferencia que dictó para inaugurar el año académico 2026 de la Escuela de Educación Parvularia de la Universidad de Valparaíso.

Mediante el análisis de los mecanismos moleculares que median el funcionamiento de nuestros sentidos, el doctor en Ciencias y Premio Nacional de Ciencias Aplicadas 2002 invitó a quienes asistieron a la actividad —en su mayoría estudiantes y docentes— a cruzar simbólicamente las puertas de la percepción y dejarse guiar por él en un viaje intelectual que exploró la historia y los principales descubrimientos relacionados con el cerebro y el sistema nervioso, desde los inicios del Pleistoceno, hace unos 2,6 millones de años, hasta nuestros días.

Latorre inicio el periplo apuntando a una interesante singularidad: que el cerebro humano se ha encogido desde el fin de la última Edad de Hielo, en paralelo con los períodos de calentamiento climático que desde entonces ha experimentado nuestro planeta.

“De tal manera, que un cerebro más pequeño podría haber permitido a los humanos enfriarse rápidamente. Otras investigaciones sugieren que este fenómeno coincide también con la construcción de sociedades más complejas. Y que el cambio podría ser resultado de una externalización del conocimiento, así como de las ventajas de tomar decisiones grupales y al almacenamiento e intercambio de información. En definitiva, el hecho de que el cerebro se haya encogido en los últimos miles de años sigue siendo una incógnita sobre la cual trabajan expertos de todo el mundo”, explicó.

En los pasos siguientes de su travesía, el destacado académico se refirió al impacto de hitos como el control del fuego, la pérdida del pelo corporal y la adaptación del ser humano a realizar ejercicio de resistencia sin riesgo de sobrecalentamiento, así como el alcance que tuvo el que pudiera desarrollar habilidades exclusivas como el lenguaje y la capacidad de crear objetos inexistentes.

Posteriormente, repasó algunos episodios asociados al estudio del cerebro como objeto de interés médico y filosófico, en la antigüedad, y sobre los avances científicos en el campo de la neurociencia surgidos en los tiempos modernos.

“El estudio del cerebro y del sistema nervioso ha avanzado desde conocimientos antiguos hasta técnicas modernas, revelando con ello su complejidad y su papel central en la evolución humana y la función biológica, y por ciento en el aprendizaje y la creatividad”, comentó a modo de conclusión el profesor Ramón Latorre.

La participación del destacado investigador y científico fue valorada de gran manera por la directora de la Escuela de Educación Parvularia, Gudrun Marholz, quien en la ocasión durante su discurso de inicio de las actividades académicas de ese plantel afirmó que cada día se hace más necesario abordar temas interdisciplinarios que apunten a generar aprendizajes significativos, que fomenten la colaboración y el crecimiento compartidos.

Nota: Gonzalo Battocchio / Fotos: Matías Salazar