
Profesionales de la salud evalúan el real impacto de las estrategias destinadas a fomentar la lactancia materna
Tema fue abordado durante una jornada que organizó la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la UV, con el patrocinio de la Sociedad Chilena de Pediatría, como parte de la serie de actividades con las que ese plantel decidió conmemorar este año el Mes de la Matronería en Chile.
Promover el amamantamiento y analizar el alcance e impacto de las iniciativas destinadas a fortalecer su práctica, tanto en el ámbito clínico como en contextos familiares y comunitarios, fueron los objetivos principales de la jornada “Lactancia materna: estrategias de apoyo para un inicio sostenible”, que organizó el Departamento de Salud Fetal y Neonatal de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Valparaíso.
Diseñado como parte de la serie de actividades con las que ese plantel decidió conmemorar este año el Mes de la Matronería en Chile, el encuentro tuvo lugar en el auditorio la sede Hontaneda y convocó a más de un centenar de docentes, estudiantes y profesionales de la salud, quienes siguieron con atención las presentaciones que consideró su programa.
Su realización contó con el patrocinio de la Sociedad Chilena de Pediatría y el respaldo del Departamento de Salud Pública y Planificación Sanitaria de la Secretaría Regional Ministerial de Salud de Valparaíso y la Comisión Intersectorial de Lactancia Materna.
La jornada fue inaugurada por la directora de la Escuela de Obstetricia y Puericultura UV, Paula Oyarzún, quien en la ocasión afirmó que este tipo de espacios busca trascender la elección puramente individual.
“La lactancia materna es una práctica ligada a los derechos humanos, la equidad en salud y el bienestar social. Por ello, requiere del compromiso conjunto de familias, equipos sanitarios, instituciones educativas, empleadores, organizaciones sociales y organismos públicos para generar entornos favorables que permitan a madres, hijos e hijas vivir este proceso de manera informada, segura y respetuosa”, argumentó la directora durante el discursó que pronunció.
Durante su intervención, la autoridad académica formuló una invitación especial a reconocer los avances alcanzados en la protección, promoción y apoyo de la lactancia materna, y a renovar el compromiso con aquellas acciones que han demostrado ser efectivas en la tarea de fortalecer el vínculo y el bienestar materno infantil.
Sistema organizacional
La primera en exponer en la jornada fue la matrona Guicelle Aravena, profesora de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la UV y cofundadora de la corporación Lacta Planet, cuya presentación giró en torno a las buenas prácticas destinadas a impulsar la promoción, la protección y el apoyo de la lactancia materna en unidades de cuidados intensivos neonatales.
Al respecto, sostuvo que este cometido no es responsabilidad exclusiva de la madre o un logro del recién nacido, sino el resultado de un sistema organizacional diseñado para que ese proceso sea posible.
Basándose en una extensa revisión de evidencia global que ella misma realizó —la cual abarcó a más de 20 mil prematuros—, la docente e investigadora planteó que las unidades con mejores resultados no cuentan con madres distintas, sino con sistemas de apoyo diferentes que operan mediante cinco engranajes fundamentales que involucran tanto a la madre como al recién nacido, como parte de un proceso de transición fisiológica que surge durante las primeras horas, y que posteriormente también involucra al padre, a la familia, al equipo de salud y a la organización asistencial.
En síntesis, para la matrona Guicelle Aravena el éxito de la lactancia materna en contextos de alta complejidad no comienza con el pecho de la madre, sino con la transformación de la cultura hospitalaria.
“Para implementar estos cambios, se sugieren tres prioridades estratégicas: proteger la producción de leche en las primeras seis horas, favorecer el contacto piel con piel y unificar los protocolos del equipo. En última instancia, la transformación hacia la excelencia en lactancia comienza con un cambio profundo en la cultura de la unidad de salud, y reconociendo que el éxito no se origina exclusivamente en el pecho materno, sino en la estructura que lo sostiene”, aseguró.
Alimento vivo
La segunda charla de la jornada estuvo a cargo de la nutricionista Pamela Estay, docente de la Escuela de Nutrición y Dietética de esta casa de estudios, quien por su parte se refirió a la lactancia materna como pilar de la nutrición en la primera infancia.
La profesional definió la leche humana como un alimento vivo y complejo, que se adapta dinámicamente a las necesidades específicas de cada lactante, y que no solo aporta macro y micronutrientes esenciales, sino que contiene una gran variedad de compuestos bioactivos, como inmunoglobulinas y oligosacáridos, además de bacterias comensales que son determinantes para la colonización adecuada del intestino y el fortalecimiento del sistema inmune del recién nacido.
“Gracias a esta composición única, los recién nacidos que son alimentados con leche materna alcanzan un patrón de crecimiento óptimo, el cual se asocia con niveles más bajos de insulina circulante y mejores indicadores de crecimiento, en comparación con los niños alimentados de otras formas”, advirtió Pamela Estay.
Redes de apoyo
El programa del encuentro prosiguió con la exposición de Macarena Muñoz y Pía Navarro, representantes de la Subcomisión de la Comunidad Organizada en torno a la Lactancia Materna (Colma) de la Seremi de Salud de Valparaíso, quienes centraron su ponencia en las redes de apoyo para el amamantamiento sostenible.
Según explicaron, el éxito de la lactancia no depende únicamente de la voluntad materna, sino de la existencia de un entorno protector que la sostenga en el tiempo.
Bajo esta premisa, comentaron que la lactancia materna es realmente sostenible cuando hay equilibrio familiar, comunitario, sanitario y, además, políticas de conciliación efectivas. A la par, observaron que el marco conceptual de esta propuesta se basa en un modelo ecológico que visualiza a la díada madre-bebé rodeada de diversos sistemas de apoyo, que van desde el microsistema familiar hasta el macrosistema de leyes y cultura.
En tal sentido, las representantes de Colma señalaron que, a nivel comunitario, la lactancia materna se fortalece a través de grupos de apoyo cuyo propósito es reducir el aislamiento, normalizar las dificultades y empoderar a las familias mediante espacios horizontales y gratuitos.
Para lograr una verdadera continuidad del cuidado, Macarena Muñoz y Pía Navarro aseveraron que es fundamental que los equipos de salud no trabajen de forma aislada, sino que se coordinen y articulen con las redes comunitarias desde la gestación hasta los controles de salud posteriores.
Responsabilidad colectiva
Cuando un recién nacido requiere atención especializada, las decisiones clínicas pueden influir directamente en el inicio y continuidad de la lactancia materna. Siendo así, el rol del equipo médico en este ámbito resulta fundamental.
Así lo planteó la pediatra neonatóloga Macarena Jordán, jefa médica del Servicio de Neonatología del Hospital Biprovincial Quillota Petorca y directora de la Sociedad Chilena de Pediatría, filial Valparaíso.
La cuarta expositora de la jornada dio cuenta de la lactancia materna como una intervención clínica vital que va más allá de la nutrición, posicionando al neonatólogo como facilitador de un entorno biopsicosocial clave para el recién nacido. Este abordaje protector, aseveró, inicia en la etapa prenatal y se vuelve crítico durante las primeras dos horas postparto.
De igual modo, la doctora Jordán adujo que dentro de la unidad neonatal, la sostenibilidad del proceso se apoya en estrategias como el Método de la Madre Canguro, la inmunoterapia oral con calostro y la alimentación guiada por las señales de estabilidad del niño, dejando de lado los esquemas rígidos, como parte de un enfoque que fomenta la responsabilidad colectiva.
Otros aspectos que destacó la pediatra fueron la protección inmunológica y en salud mental perinatal que brinda la lactancia materna, como también el hecho de que la lactancia se conecta con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), entendiendo que el éxito de este proceso no recae solo en la madre, sino en un sistema de salud humanizado. Esto bajo el modelo Neo-IHAN, que prioriza la cero separación de la díada madre-hijo y la unificación de criterios para garantizar una protección integral permanente.
Mirada interdisciplinaria
Las dos últimas presentaciones del encuentro estuvieron orientadas a determinar y evaluar las señales que pueden surgir durante el proceso de alimentación del recién nacido que requieren de miradas más interdisciplinarias.
Entre ellas, el papel de la fonoaudiología en la protección de la lactancia materna, que expuso la fonoaudióloga Josefa Álvarez, y el tipo de intervención que en este proceso requieren los prematuros, de la que a su vez dieron cuenta la matrona Coloma Morros y la fonoaudióloga Melissa Escobar, profesionales de la Unidad de Neonatología del Hospital Carlos Van Buren.
Las conclusiones surgidas en estas dos exposiciones reforzaron la idea de que la lactancia comienza mucho antes de la primera toma y requiere fomentar la participación activa de la madre, la unificación de criterios clínicos y la educación continua como pilares fundamentales para recrear un modelo de atención humanizado y centrado en la familia.
La jornada “Lactancia materna: estrategias de apoyo para un inicio sostenible” que organizó la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Valparaíso concluyó con un espacio de conversación que moderó la docente del Departamento de Salud Fetal y Neonatal de ese plantel, Francisca Rojo.






Nota: Gonzalo Battocchio / Fotos: Denis Isla



