Skip to main content

Estudiante de Derecho UV logra histórico tercer lugar en Festival Medieval de Vyborg en Rusia

07 septiembre 2026

Alejandro Abarzúa representó a Chile y Latinoamérica en la competencia llevada a cabo en el Castillo de Vyborg.

El estudio del Derecho y la pasión por la historia medieval pueden parecer, a primera vista, mundos muy distintos. Para Alejandro Abarzúa, estudiante de quinto año de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, ambos forman parte de una misma vida en la que la formación académica convive con una disciplina que lo ha llevado a representar a Chile y a Latinoamérica en competencias internacionales de combate medieval.

Durante agosto, Alejandro viajó hasta Vyborg, Rusia, para participar en el Festival Medieval de Vyborg —“Medieval Days in Vyborg, Saint Olaf Tournament”—, uno de los encuentros de reconstrucción histórico militar y combate medieval más destacados de ese país y del mundo. Como integrante y capitán del equipo latinoamericano, conformado por representantes de Chile, Argentina, Brasil y México, participó en las categorías 5vs5 y 12vs12, alcanzando en esta última un histórico tercer lugar para la región, tras competir en coalición con deportistas de Italia y Francia.

La participación de Alejandro Abarzúa se concretó a través de la Alianza Latinoamericana de Combate Medieval (ALaCoM), de la cual es embajador en Chile, organización que recibió la invitación para participar por tercer año consecutivo en el Festival Medieval de Vyborg. La experiencia reunió a deportistas de distintos países de la región para enfrentarse a competidores provenientes de Rusia y otras partes del mundo.

El Festival Medieval de Vyborg se celebra anualmente durante el verano boreal en el histórico Castillo de Vyborg y reúne actividades vinculadas a la reconstrucción histórica, el combate medieval, la música, las danzas, la artesanía y distintas expresiones de la cultura medieval.

El Castillo de Vyborg, cuya construcción se inició en 1293, constituye un escenario especialmente significativo para este tipo de actividad. El recinto es considerado uno de los principales testimonios de la arquitectura militar medieval de Europa occidental que se conservan en Rusia y acoge periódicamente festivales y actividades de reconstrucción histórica.

Una pasión que comenzó con la historia

La afición de Alejandro por la Edad Media no es reciente. “Siempre he sido fan de la historia y del Medioevo”, cuenta. Su interés se ha desarrollado tanto a través del HMB (Historical Medieval Battle o Combate Medieval Histórico) como de la reconstrucción histórica y la fabricación de armaduras destinadas a la práctica de este deporte.

Es, además, miembro fundador e instructor de Spartoi Combate Medieval, y se desempeña como embajador en Chile de la Alianza Latinoamericana de Combate Medieval (ALaCoM). Fue precisamente a través de esta última organización que surgió la posibilidad de viajar a Rusia.

“Recibimos como ALaCoM la invitación para participar del Festival Medieval de Vyborg, una de las competencias más grandes de Rusia y del mundo”, explica Alejandro Abarzúa.

Por tercer año consecutivo, la organización logró conformar un equipo latinoamericano para competir en las categorías 5vs5 y 12vs12, modalidades en las que los equipos buscan derribar a sus oponentes mediante técnicas de lucha y golpes, hasta conseguir una superioridad numérica.

La experiencia reunió a representantes de Argentina, Brasil, México y Chile, quienes se enfrentaron a competidores provenientes de distintas partes de Rusia y del mundo. En el caso de Alejandro, el desafío tuvo además una responsabilidad especial: fue capitán del equipo latinoamericano en ambas categorías.

El resultado fue especialmente significativo. En la competencia 12vs12, el equipo —que disputó los combates en coalición con deportistas de Italia y Francia— consiguió el tercer lugar, un resultado histórico para la región.

“Además de participar en batallas de más de 200 personas por equipo junto con peleadores de toda Rusia y el mundo, tuve la posibilidad de ser el capitán del equipo en las categorías de 5 y 12, logrando en esta última un tercer lugar histórico para la región”, relata.

El festival, organizado en torno a la reconstrucción histórico militar, contempló durante sus jornadas torneos de combate con armadura, exhibiciones de esgrima, actividades de recreación histórica, música, danzas, artesanía y distintas experiencias destinadas a acercar al público a la vida y cultura medieval.

Combinar el Derecho con otras pasiones

Mientras fuera de las aulas se prepara para competencias internacionales, Alejandro Abarzúa avanza en su formación como abogado. Actualmente cursa quinto año de Derecho, y reconoce que compatibilizar ambas actividades no siempre resulta sencillo.

“Por periodos se siente como hacer malabares, a veces uno descuida una de las cosas por dedicarse a la otra”, reconoce. Sin embargo, considera que con organización es posible mantener los dos mundos: “Siendo estructurado y teniendo las prioridades claras es posible balancear ambas cosas”.

En el ámbito profesional, el Derecho Penal es el área que hasta ahora más ha llamado su atención, aunque prefiere mantener abiertas sus posibilidades. “Trato de aprender un poco de todo para poder aprovechar las oportunidades que se presenten en el futuro”, señala.

Su experiencia le ha permitido desarrollar habilidades y vínculos fuera del ámbito estrictamente académico, demostrando que la formación universitaria puede convivir con intereses personales que, incluso, llegan a alcanzar dimensiones internacionales.

Para Alejandro Abarzúa, mantener ese equilibrio es importante no solo por la posibilidad de desarrollar una pasión, sino también por el bienestar que entrega: “Si bien a veces es difícil, no hay que dejarse absorber por completo por la vida académica y es importante desarrollar todas las cosas que a uno le apasionan”, sostiene. Y agrega una reflexión dirigida especialmente a sus compañeros y compañeras: “Tener hobbies es un colchón psicológico importante para el estrés que significa estudiar Derecho”.

Entre libros de Derecho, armaduras, reconstrucción histórica y competencias internacionales, Alejandro Abarzúa ha encontrado una manera particular de vivir su etapa universitaria: formándose como futuro abogado sin dejar de lado aquello que lo apasiona desde siempre y llevando, además, el nombre de Chile y Latinoamérica a escenarios internacionales. Una combinación que demuestra que la experiencia universitaria también se construye fuera de las aulas.

Nota: Camila Cortez

Más noticias