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Análisis de casos jurídicos, simulación de audiencia y redacción de informe: curso de Introducción al Derecho de la UV apuesta por la innovación pedagógica

Secciones de profesores Claudio Oliva, Soledad Fernández, Luis Villavicencio y Aldo Valle realizaron una exitosa evaluación conjunta.

Con el objetivo de diversificar sus instrumentos evaluativos, el curso de Introducción al Derecho I realizó recientemente una evaluación conjunta entre las secciones encabezadas por los profesores Claudio Oliva/Soledad Fernández, Luis Villavicencio y Aldo Valle.

Lo anterior fue desarrollado en el marco del proceso de innovación pedagógica en las asignaturas que fue discutida y trabajada en la Jornada de Buenas Prácticas Docentes de la Escuela de Derecho —realizada en el mes de marzo del presente año—, ocasión en que el grupo docente a cargo del curso de Introducción al Derecho acordó realizar una evaluación conjunta entre las tres secciones, que versara sobre el análisis de casos jurídicos, una simulación de audiencia y la redacción de un informe. Lo anterior se desarrolló con el apoyo pedagógico de la profesora Cristina Bonifaz, secretaria ejecutiva del Comité Curricular.

Diseño y preparación de las evaluaciones

El diseño de la evaluación fue proporcionado por la profesora Soledad Fernández, quien previamente había realizado pruebas piloto de esta modalidad en los Remediales de Introducción al Derecho I y II, con excelentes resultados.

Según explicó la académica, durante los meses de abril y mayo se trabajó en las instrucciones, en la extracción de los casos —de sentencias reales— y en la asignación de los casos a grupos elegidos por los propios estudiantes. En total, hubo cinco casos con dos posturas cada uno, distribuidos en diez grupos por cada sección —salvo en la sección del profesor Valle, en que hubo cuatro casos y ocho grupos—. Hubo un total de 28 grupos y 143 estudiantes participaron.

“Durante el mes junio inició la evaluación con dos registros de avances semanales. Durante dos jornadas de viernes cada grupo exponía sus avances, dificultades y consultas mediante Formulario de Google Forms. Todos los formularios fueron respondidos por mí, para retroalimentar la actividad, orientar los casos y subsanar dificultades oportunamente”, añadió.

 “Posteriormente, durante otra jornada se llevaron a cabo las audiencias en la Sala de Consejo Ítalo Paolinelli de la Facultad de Derecho, las cuales fueron precedidas por los profesores, en comisión y en calidad de ‘jueces’, quienes resolvieron conforme a los antecedentes. Todos los grupos pudieron exponer y deliberar sobre sus casos, así como responder las preguntas que formularon los profesores/jueces”, detalló la profesora.

Modelo por competencias

El profesor Luis Villavicencio, presidente del Departamento de Filosofía e Introducción al Derecho, indicó al respecto que “fue una experiencia muy positiva. Para los estudiantes, esta forma de evaluación resulta estimulante y les permite integrar diferentes conocimientos y habilidades. Por otro lado, se acercan a lo que será el ejercicio real de la profesión, generando un impacto global significativo en el aprendizaje. Para los profesores también fue una experiencia positiva, destacando el esfuerzo de coordinación entre varias secciones del curso. Quisiera agradecer el enorme trabajo de la profesora Soledad Fernández, quien supervisó la elaboración y seguimiento de la evaluación, y la colaboración de la ayudante alumna del Departamento, Isadora Núñez. Sin ellas no habría sido posible llevar adelante con éxito esta iniciativa”.

Por su parte, la profesora Soledad Fernández señaló sobre la experiencia que “es una evaluación que se adapta perfectamente a nuestro modelo por competencias, ya que los estudiantes tienen la oportunidad de aplicar los conceptos que han visto en clases, mediante casos reales, y perfeccionar sus habilidades de análisis, presentación y estrategia jurídica. Como en toda innovación, siempre hay un miedo inicial de enfrentarse a una nueva modalidad, pero con el debido seguimiento y orientación por parte de los profesores, los estudiantes entienden la necesidad de abordar estos nuevos desafíos.

“Durante los registros de avance, recibimos numerosos comentarios muy positivos sobre la evaluación, los que fueron ratificados durante la audiencia. De igual manera, fue sorprendente y desafiante para nosotros como profesores evaluar de una manera distinta. Resulta muy gratificante ver cómo estudiantes ‘personifican’ a sus futuros abogados y abogadas, instancia donde se nota el peso de nuestra formación y sello como Universidad de Valparaíso”, puntualizó.

“Por último, agradezco a la profesora Bonifaz, quien con su labor pedagógica nos impulsa a pensar en estas nuevas estrategias de evaluación. Además, nos brindó apoyo durante todo el semestre”, cerró.

Finalmente, la académica Cristina Bonifaz indicó que “sin duda el equipo es un ejemplo de lo que se habló en marzo, respecto a la necesidad de coordinación entre secciones y generar experiencias significativas para los aprendizajes de los estudiantes. Sin duda, esta experiencia será comaprtida en las Jornadas de Buenas Prácticas de enero 2025”.

Comentarios de estudiantes

Los estudiantes participantes de las distintas secciones del curso de Introducción al Derecho I, ofrecieron distintos comentarios positivos sobre la experiencia.

Dentro de la sección 1, encabezada por el profesor Claudio Oliva, señalaron que “un aspecto relativo a la evaluación que quisiéramos destacar es que nos parece muy entretenida y dinámica en relación a los métodos de evaluación anteriores que hemos tenido, ya que nos obliga a indagar y a entender desde una postura práctica las normas, lo cual desde nuestra perspectiva es entretenido. Nos parece una buena actividad de formación que nos preparará favorablemente para el futuro, logrando familiarizarnos más con las leyes y enseñándonos el importante elemento de la persuasión a la hora de argumentar”.

Por su parte, en la sección 2, del académico Luis Villavicencio, señalaron que “la modalidad de la evaluación nos ha parecido muy buena. Apreciamos estar aprendiendo a buscar información en fuentes jurídicas sobre temas que tal vez no habríamos investigado por cuenta propia, y creemos que esto nos va a ayudar para empezar a construir una percepción base de cómo será nuestro futuro en tribunales. Como grupo, estamos de acuerdo en que la evaluación es completamente acertada y que, dado que la práctica es la mejor forma de aprender, tendrá un efecto positivo en nuestro futuro desempeño profesional”.

Finalmente, desde la sección 3, a cargo del profesor Aldo Valle, indicaron que “es conveniente y refrescante poder realizar actividades más prácticas que teóricas dentro de este curso. Esto no solo ayuda a mejorar nuestro razonamiento jurídico, sino que también posibilita la instancia de evaluar de mejor forma a personas que, quizás, se desenvuelven mejor en diferentes actividades que en pruebas escritas. Es algo refrescante y desafiante a la vez”.

Nota: Camila Cortez

Analistas internacionales enfatizan que debemos adaptarnos a un mundo “disruptivo” y en “transición” hacia un orden que aún es incierto

Académicos Gilberto Aranda, de la U. de Chile, y Guillermo Holzmann, de la UV, participaron en el Campus Santiago en un conversatorio organizado por Extensión y la Escuela de Negocios Internacionales.

El mundo se ha vuelto mucho más incierto. Lo único claro en el actual escenario es que ya nada es como antes. Se reeditaron los tiempos de guerra que pocos imaginaron (Rusia-Ucrania, que también involucra a la OTAN y amenaza a países de Europa), el agravamiento del conflicto en Medio Oriente y otras tensiones en distintas partes del planeta, y los conflictos comerciales han traído de regreso el proteccionismo económico, sobre todo por los aranceles impulsados por Estados Unidos que rivaliza con China.

A esto se suma que el derecho internacional y la democracia se han vuelto más frágiles ante la “ley del más fuerte”, los populismos y las posiciones radicales. Por otro lado, el fenómeno de la migración es motivo de preocupación y de polémica en distintas partes del planeta, incluido Chile. En paralelo, la revolución tecnológica sigue sorprendiendo a diario, impulsada por la inteligencia artificial y la robótica. Por todo aquello, cobra más vigencia que nunca la premisa de que es necesario “aprender a surfear la ola”, es decir, adaptase a esta nueva realidad e identificar oportunidades incluso en medio de la crisis.

Sobre todo aquello se explayaron los expertos en temas internacionales, los profesores Gilberto Aranda del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile y Guillermo Holzmann de la Universidad de Valparaíso y otras instituciones, en el marco del conversatorio “Análisis del nuevo (des)orden mundial”, que se realizó este martes 30 de septiembre en el teatro del Campus Santiago. La actividad fue organizada por el área de Extensión y la Escuela de Ingeniería en Negocios Internacionales, cuya jefa de carrera, Daniella De Luca, estuvo a cargo de moderar el diálogo. Al evento asistieron el director del Campus Santiago, Jaime Vera, docentes y estudiantes, principalmente de la carrera coorganizadora.

A juicio del profesor Aranda, el mundo experimenta “una transición en cámara lenta, donde coexisten diversos órdenes, algunos más bien multipolares y otros con rasgos de bipolaridad, otros sin hegemonía, luchas del más fuerte. Es decir, al no arribar todavía a un sistema más nítido,
lo que cunde en ese contexto es la confusión, la incertidumbre con rasgos de desorden”.

Puso foco en que el sistema internacional ha visto crecer fuertemente a China, mientras Estados Unidos se ha convertido en una “potencia revisionista” del orden mundial que este mismo país contribuyó a crear con instituciones como las Naciones Unidas y los tratados de libre comercio, los cuales se han puesto en duda con aranceles de una envergadura que “no teníamos desde 1930”, enfatizó el coautor de libros entre los que se cuenta “Conflictos de identidades y política internacional".

Holzmann, por su parte, explicó  que  se observa hace por lo menos diez años —con el primer gobierno de Trump— un proceso  de “disrupción” de un sistema internacional y un multilateralismo debilitado, que no tiene la eficiencia para intervenir en los temas que le son propios ni tiene la capacidad para evitar conflictos o que un país ataque a otro.

En este tablero, las principales piezas que están jugando son Estados Unidos, Rusia, China e India, “no sabemos si la Unión Europea podría acompañar a esas cuatro potencias. Y eso significa que el orden internacional  hoy está asociado a quién es más fuerte”,dijo.

“Estamos frente a un punto de inflexión entre lo que era la sociedad que conocíamos en lo político, económico, tecnológico y social. Hay un cambio profundo en la forma de producir bienes y servicios que está muy marcado por la tecnología, pero también por la turbulencia de cómo se produce este cambio en el juego de poder. El poder está redistribuyéndose a nivel global y los países como Chile, que no sepan observar bien todo ello, van a perder oportunidades”, comentó Holzmann.

El académico del Magíster en Gobierno y Gestión Pública de la UV planteó, además, que se trata de “un proceso que es que es complejo y que requiere necesariamente una visión bastante amplia e interdisciplinaria y que, efectivamente, permita saber navegar en estas aguas. Hoy día quienes llevan los buques son las potencias y los  botes menores como Chile necesitamos no alejarnos mucho de los buques grandes”.

En cuanto a las oportunidades, los analistas compartieron en que el comercio internacional y las alianzas seguirán siendo importantes con las distintas potencias como China y Estados Unidos, pero que se debe hacer esfuerzos por avanzar en India y en Sudamérica, en especial con Brasil, dado su peso específico en la región.

¿Tercera guerra mundial?

Consultados luego del evento si, debido a los distintos conflictos bélicos que se están observando en el globo, se podría decir que, en la práctica, ya se inició una tercera guerra mundial, ambos expertos coincidieron en que aún es prematuro afirmar aquello.

“Me parece que nos falta para eso. Tenemos una aceleración en los procesos de transformación tanto en la distribución de poder como en el surgimiento de nuevos conflictos. Hoy día estos conflictos ya no son solamente de tipo netamente militar, sino que son híbridos: el uso de drones, tecnología, cómo dejar ciego, sordo y mudo al oponente cortando todas sus comunicaciones y su energía, etcétera. Todavía no entramos a una tercera guerra mundial, ya que eso implicaría la muerte de millones de personas no solo por bombas nucleares, sino también por ataques biológicos”, sostuvo Holzmann.

Indicó, asimismo, que el propio Presidente Donald Trump, en su discurso en las Naciones Unidas, puso el tema sobre la mesa  en términos “de no solo controlar el armamento nuclear, sino también controlar otro tipo de armamentos que pueden matar en términos masivos  a mucha población de la Tierra”.

“Creo que hay que evitar que lleguemos a una tercera guerra mundial. Y eso significa cuidar la humanidad, lo cual implica tener la capacidad de dialogar, negociar y también imponer, porque  las potencias no logran avanzar sin todos los países que los proveen de los recursos que estas necesitan. Entonces hay un proceso que obliga a mirar la realidad de una forma distinta”.

Para el profesor Gilberto Aranda “no hay ni una nueva guerra fría ni tercera guerra mundial. Es cierto que en algunos ámbitos hay una bipolaridad comercial económica, donde hay una competencia estrecha, pero se requiere mucho más multidimensionalidad para una colisión completa de valores y prácticas como la guerra fría”.

Sobre una tercera guerra mundial, detalló, “lo que haría falta para aquello sería un involucramiento en primera línea de las potencias dominantes y desafiadoras, cosa que no ocurre. Se están haciendo más bien guerras proxy, donde están comprometidas tras bambalinas, pero no hay un enfrentamiento directo. Si ocurriera eso estaríamos ante un cambio abrupto sistémico, en lo que se llama guerra global. Yo no descarto que pudiéramos llegar a aquello, pero aún no ha sucedido y esperemos que no ocurra”.

Nota: Felipe Ainzúa

Andrea Jiménez, académica de Ingeniería Civil Matemática: “La brecha de género genera falta de modelos a seguir”

Con un llamado a acortar la brecha de género y visibilizar el trabajo femenino, el Instituto de Ingeniería Matemática de la UV (Ingemat) conmemoró el Día de las Mujeres Matemáticas. La cita consideró la exhibición de los documentales “Alicia Boole en la tierra de los politopos” y “El trompo de Sofía Kovaleskaya”, que pone en valor el aporte de ambas mujeres.

Andrea Jiménez, académica del Ingemat, contó que la actividad surgió “como una manera de sumarnos a la iniciativa internacional que se realiza cada 12 de mayo en honor al natalicio de la matemática iraní Maryam Mirzajani, primera mujer ganadora de la Medalla Fields. Este premio, equivalente al Nobel, fue ganado por Mirzajani en 2014, a ochenta años de haber sido instaurado”, comenta.

“Mirzajani se convirtió en un ícono de la matemática, una mujer que realizó contribuciones impresionantes, pero siendo siempre humilde y persistente”, destaca.

En la oportunidad Carolina Rey, investigadora postdoctoral de la USM, realizó una presentación sobre Sofía Kovaleskaya, dando cuenta de aspectos relevantes de su vida que incidieron en su desarrollo profesional y finalmente en su aporte a la disciplina.

Carolina Rey es experta en Ecuaciones Diferenciales Parciales con aplicaciones en simetría diferencial.

Andrea Jiménez enfatiza que la actividad es una invitación a “informarse, reflexionar y hacer un esfuerzo por visibilizar que la normalidad no sea solo citar investigadores cuando se escribe un artículo, sino que hacer un esfuerzo por encontrar citas de mujeres. Históricamente siempre se han seguido las ideas de los hombres, por eso se necesita más apoyo, menos exclusión, menos competitividad, más trabajo en equipo y menos individualismo”, agrega.

Y apunta: “Esta actividad apunta a contribuir a visibilizar una de las falencias que hemos detectado dentro de las muchas que hay en torno a la brecha de género, que es la falta de modelos a seguir. Por eso quisimos presentar estos documentales de estas mujeres destacadas, para dejar como tarea investigar más en sus vidas y sacar de eso una enseñanza”.

Nota: Rodrigo Catalán / Fotos: Matías Salazar

Anne Traub Mödinger en el Campus UV Santiago: “Chile tiene que avanzar hacia tener una cultura filantrópica más sostenida”

La presidenta de la Asociación de Empresas Familiares y de la Fundación Familias Primero dictó la charla “Empresa y propósito: Más allá del negocio”, organizada por Extensión y las carreras de Ingeniería Comercial e Ingeniería Civil Industrial.

“Si bien las empresas deben avanzar hacia una cultura más filantrópica, también es necesario que todos desarrollemos la conciencia de que la filantropía no es exclusiva de fundaciones ni de altos patrimonios (…). Todos debiéramos comenzar el día pensando cómo podemos hacer un poco más feliz a otra persona”, afirmó Anne Traub Mödinger, presidenta de la Asociación de Empresas Familiares y de Fundación Familias Primero, en el marco de la charla “Empresa y propósito: más allá del negocio”, que se realizó en el teatro del Campus Santiago de la Universidad de Valparaíso.

La actividad fue organizada por el área de Extensión junto a las carreras de Ingeniería Comercial e Ingeniería Civil Industrial.

La expositora agregó que “Chile tiene que avanzar hacia una cultura filantrópica más sostenida. Es necesario transitar desde una solidaridad ocasional hacia una práctica constante en el tiempo. La filantropía es clave para construir un mejor país y fortalecer la cohesión social. En ese desafío, tanto las empresas como los jóvenes tienen mucho que aportar”.

En su intervención, Traub destacó que las iniciativas orientadas a generar impacto social deben sustentarse en preparación y compromiso genuino.

En ese sentido, subrayó la importancia de dos dimensiones complementarias: “Por un lado, el rigor y la formación, que entregan la convicción para defender ideas; y por otro, lo humano: la pasión y la empatía. La proporción entre ambos elementos depende de cada persona, pero ambos son indispensables”.

Asimismo, invitó a los y las estudiantes a reflexionar no solo sobre el porqué de sus acciones, sino también sobre el para qué. En esa línea, los instó a innovar, entendiendo la innovación como desarrollo tecnológico a la vez que como una nueva forma de mirar la realidad. “Se puede hacer el bien y hacerlo bien. Decidir a tiempo puede cambiar vidas. Ahí es donde ustedes tienen un rol fundamental. Construyan una trayectoria con sentido, combinando razón y emoción, sin dejar ninguna de lado”, enfatizó.

Doble influencia y vocación social

Durante la actividad, Anne Traub compartió aprendizajes de su trayectoria profesional y su trabajo en iniciativas de impacto social. Explicó que en ella confluyeron dos influencias relevantes: por una parte, la tradición empresarial de su familia materna —su abuelo fundó la empresa Cecinas Llanquihue— y por otra, la valoración del servicio público desde su familia paterna.

Abogada y MBA de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Traub se desempeñó tanto en el sector privado —en reconocidos estudios jurídicos— como en el ámbito público, en los ministerios de Hacienda, Desarrollo Social y Vivienda.

En 2015, junto a su cónyuge Matías Claro, creó Fundación Familias Primero, concretando un proyecto que define como un anhelo personal. Desde entonces, la organización ha impulsado programas en infancia, educación y fortalecimiento familiar, consolidando la red de tutorías en primera infancia más grande del país y desarrollando iniciativas como los talleres de verano “Leer es poderoso”, que han beneficiado a más de dos mil quinientos infantes.

Oriunda de Puerto Montt, Anne Traub ha sido distinguida con el Premio Nacional de Innovación Avonni (2019), el Premio Mujer Impacta (2019) y el reconocimiento 100 Mujeres Líderes en 2019, 2022 y 2023, entre otros.

Sobre su participación en el Campus UV Santiago, Traub expresó su agradecimiento por la invitación y destacó el papel de las nuevas generaciones: “Los jóvenes son una fuerza que moviliza a Chile. Es fundamental reconocer ese potencial, canalizarlo y proyectarlo de manera positiva”.

A la actividad asistieron estudiantes, además del director del Campus UV Santiago, Jaime Vera; la directora de Igualdad y Diversidad, Karin Berlien; los jefes de carrera de Ingeniería Comercial e Ingeniería Civil Industrial, Juan Egaña y José Irrazábal, respectivamente, junto a docentes del recinto. La conducción estuvo a cargo del académico Abraham Martínez, de Ingeniería Comercial.

Nota: Felipe Ainzúa

APPA UV desarrolló sexta versión de Escuela de Mentores

Instancia prepara a estudiantes de cursos superiores para que acompañen a quienes inician su primer año.

En dependencias de la Facultad de Ingeniería se desarrolló la sexta versión de la Escuela de Mentores del Programa de Atención Preferencial a los Primeros Años, APPA UV. La actividad se enmarcó en la estrategia de formación de estudiantes de cursos superiores de las diferentes carreras de la institución que acompañarán a quienes inician su formación universitaria.

La instancia tiene por objetivo fortalecer las competencias declaradas en el perfil del mentor o mentora para el acompañamiento de una comunidad de aprendizaje en áreas disciplinares y de adaptación a la vida universitaria. De esta forma, el estudiantado de primer año es acompañado en ese proceso, favoreciéndose su trayectoria académica.

Lo anterior está orientado a los compromisos institucionales establecidos en el Plan de Fortalecimiento y las políticas del Modelo Educativo, el cual se compromete a generar acciones orientadas a la promoción de condiciones para la permanencia de las y los estudiantes por medio de la estrategia denominada “Generar mecanismos que fortalezcan la igualdad de oportunidades para los estudiantes en el ámbito académico, para el avance curricular”.

Las jornadas, que se realizan todos los años, están a cargo del Programa APPA, perteneciente a la Dirección General de Pregrado de la Vicerrectoría Académica. Por ello, el vicerrector Carlos Becerra fue el encargado de inaugurar la versión 2023 de la actividad, ocasión en que estuvo acompañado por el decano de la Facultad de Ingeniería, Esteban Sefair.

Participaron en esta convocatoria 142 estudiantes mentores, pertenecientes a 42 carreras de pregrado de la casa central y los campus Santiago y San Felipe. Los profesionales que dirigieron la jornada fueron María Fernanda Gallardo, Annkarys Gómez, Dayana Muga, Manuel Matus, María Paz Romo, María Jesús Barbagelata, Angélica Moreno, Silfrido Gómez y Fernanda Vega, junto a Daniela Román, coordinadora de la Unidad de Atención Preferencial a los Primeros Años.

Arpilleras diseñadas y confeccionadas por estudiantes de Educación Parvularia son exhibidas en la biblioteca del Campus de la Salud

La muestra de arte textil da cuenta de diferentes temas, anhelos y propuestas vinculadas a realidades locales, nacionales y globales, y surgió como parte de las actividades y talleres que considera una asignatura de primer año de esa carrera.

Diez coloridas arpilleras que fueron diseñadas y confeccionadas por estudiantes de primer año de la carrera de Educación Parvularia de la Universidad de Valparaíso, están siendo exhibidas en la biblioteca del Campus de la Salud UV de Reñaca.

Las creaciones artísticas dan cuenta de diferentes temas, anhelos, situaciones y propuestas vinculadas a realidades locales, nacionales y globales, y surgieron como parte de las actividades y talleres que considera la asignatura de Sensibilidad, Creatividad y Lenguajes Expresivos que imparte dicho programa de pregrado.

Según explicó la jefa de la carrera, Patricia Herrera, quien junto a la profesora Maciel Morales dicta la asignatura, el propósito de esta iniciativa es desarrollar en las estudiantes la capacidad analítica y el sentido de responsabilidad frente al entorno, mediante el acercamiento a problemas presentes en la sociedad, a fin de que se hagan cargo de ellos y aporten a un mejor vivir de las personas y las comunidades.

“La idea es que ellas, a partir de temas que las conmuevan o sensibilicen, reflexionen, conversen y creen una propuesta artística, desde su rol como estudiantes universitarias y futuras profesionales de la disciplina”, sostuvo la profesora Herrera.

Este año, el objeto escogido para expresar esas capacidades fue la arpillera, pieza de textil grueso y áspero, cuyas dimensiones fueron establecidas previamente, sobre la que las estudiantes debieron bordar o estampar motivos empleando exclusivamente materiales reutilizados y sostenibles.

“El año pasado, las alumnas que cursaron esta misma asignatura elaboraron mosaicos, los que posteriormente fueron instalados en la Pérgola del Bienestar del Campus de la Salud de Reñaca. Es decir, el elemento de representación escogido varía, dependiendo de lo que se busque expresar”, argumentó la jefa de la carrera de Educación Parvularia de la UV.

Significados y materialidad

Previo a la elaboración de sus propias arpilleras, las estudiantes visitaron una exposición sobre este tipo de manifestaciones artísticas que fue montada en el Parque Cultural de Valparaíso, en la que pudieron apreciar las creaciones de mujeres pertenecientes a diferentes agrupaciones.

Allí observaron y conocieron en detalle este tipo de obras y conversaron con sus autoras, lo que les sirvió de base para su cometido, el que afrontaron divididas en grupos. Cada uno de ellos debió diseñar y confeccionar sus propuestas empleando retazos de tela, algodón, lana, pañolenci y una variedad de hilos de colores.

De este ejercicio surgieron diez muestras de arte textil, que en su mayoría refieren a temas o situaciones sociales que, a decir de ellas mismas, les preocupan y conmueven como futuras educadoras y ciudadanas comprometidas, y que a través de su materialidad —conformada por texturas singulares y colores vibrantes— buscan comunicar emociones y transmitir un mensaje de esperanza y empoderamiento, con miras a promover el desarrollo de una sociedad más justa, solidaria e inclusiva.

Cada grupo de estudiantes elaboró su arpillera, definiendo para ella un título y un significado preciso, como se describe a continuación:

Sin agua, sin voz. Arpillera inspirada en el desigualdad del acceso al agua que existe en ciertas zonas de Chile y que afecta a diversas comunidades. Sus autoras son Krishna Araya, Karen Baeza, Monserrat Martínez, Antonia Aguilera, Sofhia Silva y Paloma Becerra, quienes a través de ella buscan realizar “una denuncia silenciosa pero poderosa sobre cómo un derecho básico ha sido convertido en mercancía, dejando a una gran parte del pueblo sin voz frente a un sistema que prioriza el lucro por sobre la dignidad humana”.

La inclusión nos une. Creación que representa una escena en una escuela, donde niños y niñas de diferentes capacidades, culturas y formas de comunicarse comparten un mismo espacio en igualdad. Sus autoras son Valentina Durán, Dasly González, Anais Soto, Javiera Montecino, Lissette Díaz y Emilia Valdés, quienes utilizaron colores alegres para transmitir armonía, alegría y esperanza. “Añadimos detalles como botones, hilos y lanas para simbolizar las múltiples formas de vida y experiencias que habitan en una comunidad diversa”.

Infancias libres y protegidas. Esta arpillera da cuenta de la importancia de proteger los derechos de niños y niñas, garantizándoles un entorno libre, seguro y lleno de amor para su desarrollo. Al centro de la obra se visualiza un árbol “que simboliza el cuidado, la seguridad y el acompañamiento que toda infancia necesita, asegurándole un crecimiento sano y protegido”, argumentan sus autoras, las estudiantes Agnella Gómez, Victoria Quiroz, Gabriela Vicuña, María José Inostroza, Vania Cárdenas y Natali Chazarreta.

Esta tierra es la mía.El eje central de esta arpillera es la araucaria, árbol autóctono de la zona de la Araucanía, y mediante el cual Uxue Gamine, Maier Blanco, Nahia Sáez, Victoria Figueroa y Estefanía Escobar, sus autoras, buscan “denunciar la deforestación provocada por las empresas madereras, las cuales afectan gravemente el ecosistema y oprimen a comunidades originarias, como el pueblo mapuche, y transmitir el dolor de una naturaleza herida y la lucha de quienes la defienden”.

Todos y todas somos uno. Esta obra pretende reflejar la unión y los lazos que conectan a las personas en cuanto seres humanos, a pesar de sus diferencias. “Creemos que la diversidad no nos separa, sino que nos enriquece, y que a través del respeto mutuo, el diálogo y la colaboración podemos construir una sociedad más fuerte, empática y justa”, sostienen sus autoras, las estudiantes Hade Galarreta, Sofía Díaz, Andrea Gutiérrez, María Soledad Gálvez, Agustina Cisternas y Constanza Palma.

Sueños. Como representación de un relato sobre la historia de una familia compuesta por una madre, su hija y su nieta que migran desde una isla lejana en busca de mejores oportunidades, esta arpillera es “una invitación a mirar la migración desde una perspectiva humana y esperanzadora, y como una oportunidad de enriquecimiento social y cultural destinada a promover una convivencia basada en la empatía y el respeto”, plantean Steffany Saravia, Karol Muñoz, Constanza Macchiavello, Javiera Silva y Catalina Villa, sus creadoras.

Trabajando en mí misma.Esta arpillera transmite la importancia del bienestar emocional, el autocuidado y el fortalecimiento de la autoestima. Según sus autoras, las estudiantes Valentina Fernández, Antonia Ferreira, Génesis Ramírez, Ashly Gallardo, Martina Zamorano y Constanza Orrego, esta alude a sus propios sentimientos, “como flores que brotan desde el interior, simbolizando el proceso de crecimiento personal y sanación” y que invitan “a reflexionar sobre la salud mental como un aspecto esencial de la vida”.

Crea y destruye.Trabajada para expresar la contradicción que puede existir en el ser humano al momento de enfrentar la desprotección de los recursos naturales, esta arpillera toma como base los incendios forestales ocurridos en Chile. “Con esto queremos reflejar la inconsciencia del ser humano y, también, la capacidad que tienen muchas personas de luchar para proteger la naturaleza”, aseguran sus autoras: Constanza Herrera, Constanza Ramírez, Martina Pinto, Lady Céspedes, Montserrat Cortés y María Fernanda Hernández.

Balance de la vida. La imagen central de esta arpillera es una balanza, símbolo de la igualdad y equidad de la justicia social. En ella aparecen algunas personas con características diferentes sosteniendo el plato más bajo, mientras que gente con privilegios se ubica dentro del plato más alto. “La justicia social es el principio que busca la igualdad de derechos y oportunidades para todos”, afirman sus autoras, Katalina Pacheco, Mia Moyano, Isabella Turconi, Florencia Castillo, Alexia Rivera y Belén Fernández.

Colores del alma. Esta creación narra la historia de Liam, alguien que vive en un pequeño pueblo donde siente que no encaja. A Liam le gustan las mariposas, las flores, el fútbol, los vestidos y subir los cerros de su pueblo. Matilda Araya, Sofía Pérez, Antonella Manetti, Xiomara Fernández, Sophia Fernández, Martina Alfaro y Polette Fuentes, sus autoras, revelan que en esta arpillera “cada color y forma es un manera de expresar que todos y todas tenemos derecho de ser quienes somos”.

Nota: Gonzalo Battocchio

Arquitecta UV desarrolla proyecto de memorial El Cobre y la tragedia de 1965 en conjunto con la comunidad

Carla Gutiérrez se tituló como arquitecta UV en septiembre de este año con su proyecto para el memorial “El Cobre y la tragedia de 1965”, que busca conmemorar a las víctimas del desastre provocado por la rotura del relave en el pueblo minero de El Cobre, generando un espacio de reflexión y memoria colectiva.

Cabe recordar que la tragedia se desató luego del terremoto de 7.4 grados Richter del 28 de marzo de 1965, con epicentro en La Ligua, el cual provocó el colapso de dos tranques de relaves, cuyos desechos tóxicos se derramaron hasta el poblado, lo que provocó que más de doscientas personas perdieran la vida.

Carla cuenta que “el memorial no solo honra a los fallecidos, sino que también busca recuperar el patrimonio vivo de la comunidad minera, incluyendo sus tradiciones y formas de vida, transmitiendo este legado”.

“El proyecto pretende generar una reflexión sobre los eventos que llevaron a la tragedia y sus consecuencias en la vida de la comunidad, convirtiéndose en un espacio que no solo conmemora, sino que invita a reflexionar sobre la resiliencia de la comunidad y la necesidad de valorar y proteger el patrimonio cultural y ambiental”, precisa.

“La decisión de hacerlo no fue inmediata, ni académica. Fue un año de estudio donde descubrí la magnitud de la tragedia como una de las catástrofes más grandes de Chile. La historia de las familias sobrevivientes me permitió entender que el memorial debía ser una manera de generar gestos que dialogaran con el paisaje, con las huellas del desastre, tomando en cuenta las preexistencias del lugar y los espacios. Fue una conclusión profundamente humana, que surgió del encuentro con el dolor y la resistencia de los sobrevivientes”, indica.

Escucha activa

Parte de ese proceso fue un trabajo de escucha activa con la comunidad local: “Los sobrevivientes fueron el alma del proyecto, fue una experiencia enriquecedora que me ha marcado profundamente. Abrieron las puertas a sus recuerdos con calidez, compartiendo cada vivencia de una manera genuina, donde existían momentos de alegría y celebración hasta aquellos más difíciles de dolor y pérdida”, señala.

“Ha sido un intercambio constante, en el cual me permitieron comprender y sentir de una manera profunda a pesar de no pertenecer al lugar. Fueron parte fundamental del proceso y sin su colaboración el proyecto no habría tenido el mismo sentido”, comenta.

Carla obtuvo un fondo para proyectos de título de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, financiamiento que califica como “clave en el avance del proyecto, brindándome los recursos necesarios y fortaleciendo el vínculo con la comunidad, esencial para la realización del trabajo”.

Patrimonio arquitectónico

En cuanto a las proyecciones de la iniciativa, la arquitecta destaca que “nos gustaría construirlo. Espero que en el futuro este trabajo sea considerado una contribución a la memoria colectiva y la identidad de la comunidad, y que sirva como un referente. Confío en que este proyecto será un punto de partida importante para otros trabajos de envergadura que sigan el mismo enfoque”.

“Ahora que estoy titulada me interesa profundizar en el patrimonio arquitectónico, apostando por su preservación y puesta en valor, no solo en su sentido material, sino también en las tradiciones, vivencias y relatos que dan forma a la identidad de los lugares. Mi objetivo es seguir desarrollando proyectos que involucren el rescate y la reflexión creando espacios que permitan conectar la historia con el presente y que ofrezcan un sentido de pertenencia a las comunidades”, aclara.

Nota: Rodrigo Catalán

Arquitecta UV lidera proyecto para la protección patrimonial de la Población Lord Cochrane

Elaborar un expediente que permita el reconocimiento nacional del valor patrimonial como Zona Típica que tiene el Conjunto Población Lord Cochrane de Viña del Mar, considerando sus atributos de arquitectura moderna y modelo de desarrollo social característico de mediados del siglo XX, es el objetivo del proyecto que lidera la arquitecta UV Claudia Torres, actual académica de la Universidad de Chile.

La iniciativa cuenta con la participación de los académicos UV Hilda Arévalo y Gonzalo Abarca, la arquitecta UV Chantal Naudon, el ingeniero forestal Patricio Novoa y la historiadora Carolina Miranda.

Titulada en 1998 de la Universidad de Valparaíso, Claudia Torres comenta que “la Población Lord Cochrane representa un modelo social de desarrollo de viviendas colectivas que, junto a su equipamiento, paisajismo y emplazamiento urbano, han propiciado la vida comunitaria en espacios de gran calidad arquitectónica y medioambiental, siendo un ejemplar sobresaliente de las políticas públicas progresistas de mediados de siglo XX”.

“El conjunto habitacional, finalizado en 1964, presenta características morfológicas singulares que surgen de las condiciones de emplazamiento  y que son radicales en la propuesta de diseño de los arquitectos Juan Echenique, José Cruz y Alberto Piwonka”, explica.

“El diseño de las edificaciones se plantea con largos volúmenes horizontales que sinuosamente siguen la curvatura de la cota del terreno en el borde de la calle superior. Se destacan por las circulaciones exteriores, con cajas de escaleras como contrapunto vertical que marcan ritmo en las fachadas a la calle, junto con las pasarelas de acceso y las baldosas en cerramientos de los pasillos. Su forma curva es icónica y con unos largos que la hacen única en nuestro país”, añade.

Integración social

La directora del proyecto destaca que “la Población Lord Cochrane es reflejo de la política  de la época, especialmente en relación al Plan Habitacional de 1959: viviendas para clase media y baja, con departamentos de entre setenta y noventa metros cuadrados, con tres y cuatro dormitorios en que caben hasta siete personas”.

“Fueron proyectos concursados y adjudicados a arquitectos reconocidos de la época y no diseñados por arquitectos de la misma Corvi, diseños en que se proponía la integración social con habitantes de diferentes grupos sociales, como empleados fiscales y particulares, comerciantes, marinos, entre otros. Son viviendas con equipamiento social para desarrollar una vida de barrio, con escuela, iglesia, comercio y espacios deportivos, con densificación en altura para liberación de áreas verdes, especialmente promulgando la idea de ciudad jardín”, explica.

Acciones posteriores

Los resultados del área a proteger serán presentados en la sala Aldo Francia del Palacio Rioja, y posteriormente el Expediente Patrimonial será presentado al Consejo de Monumentos Nacionales.

“Lo ideal es que se desarrollen acciones posteriores de mejoramiento de aspectos comunitarios, como la realización de un proyecto paisajístico que involucre la conservación de especies nativas, espacios recreacionales y seguridad, entre otros”, indica.

El proyecto está financiado por el Fondo del Patrimonio Cultural, del Serpat, realizado de forma conjunta con la Junta de Vecinos de la Población Lord Cochrane, la colaboración de la Escuela Lord Cochrane, la Parroquia Madre de Dios, el apoyo de la Municipalidad de Viña del Mar y el Jardín Botánico Nacional de Viña del Mar.

Nota: Rodrigo Catalán

Arquitecta UV presentó ponencia sobre conservación de planos del órgano de la Iglesia los Doce Apóstoles en Seminario de Papel 2025

“Cianotipo en equilibrio: ciencia y arte para la conservación del plano del órgano de la Iglesia de los Doce Apóstoles, en Valparaíso” fue la ponencia presentada por Thalía Valdenegro, arquitecta UV y actual encargada del Archivo de Historia de la Arquitectura de Valparaíso, Fondo Myriam Waisberg de la Facultad de Arquitectura, en el Seminario de Papel 2025, evento dedicado a la conservación de documentos históricos a nivel latinoamericano.

La ponencia, presentada en el apartado “Casos prácticos en restauración e intervención de papel”, expone el proceso de conservación preventiva del plano histórico del órgano que data del 2 de febrero de 1906, documento patrimonial que pertenece al Archivo de Historia de la Arquitectura de Valparaíso, Fondo Myriam Waisberg.

La arquitecta cuenta que “si bien representa una copia del original, debido a que es un papel llamado cianotipo, cuenta con más de cien años de antigüedad, y se ha transformado en un documento muy valioso para la colección planimétrica sobre arquitectura religiosa de Valparaíso, constituyendo un testimonio del desarrollo urbano y cultural de la ciudad puerto. Todo esto ayuda a valorizar el patrimonio material e inmaterial presente, como la misma iglesia”.

“Para comenzar el proceso, se realizó un registro fotográfico. Su estado de conservación inicial era regular, con rasgaduras significativas en los bordes, pliegues marcados, suciedad superficial y decoloración producto de la acidez del soporte y la exposición prolongada a radiación de los rayos UV. Además, se encontraba enrollado junto a otros documentos, lo que aceleró su deterioro mecánico. Pese a ello, no se detectaron signos de hongos o daños estructurales irreversibles, lo que permitió su tratamiento de conservación preventiva”, añadió.

“Luego de realizar la catalogación, el proceso técnico se desarrolló en varias etapas, desde un registro fotográfico inicial para documentar el estado físico y establecer una base comparativa, hasta efectuar un diagnóstico detallado de las patologías, determinando las intervenciones necesarias para estabilizar el soporte”, explicó.

Entre las primeras acciones de conservación estuvo el aplanado del documento. Así lo comentó la arquitecta: “Quedó bajo pesos de vidrio durante dos semanas para eliminar las deformaciones. Paralelamente, se llevó a cabo una limpieza superficial con pinceles japoneses, retirando polvo y suciedad sin afectar la integridad del papel”.

“Posteriormente, se repararon las rasgaduras mediante la aplicación de papel japonés adherido con almidón de arroz libre de pH, técnica que respeta la estabilidad química del soporte y es reversible. Una vez reforzadas las áreas dañadas, se realizó una reintegración cromática con acuarela profesional y metilcelulosa, devolviendo la homogeneidad estética al plano sin ocultar las huellas del tiempo”, añadió.

Conservación preventiva

La arquitecta UV comentó que "como etapa final se efectuó un análisis microscópico para evaluar la calidad de las intervenciones, se salvaguardó en una carpeta transparente de mylar, material especial de conservación, y se capturaron las últimas fotografías. Como parte de los detalles, se dejó un pequeño sector sin reintegración cromática, para evidenciar la fecha y alcance de la restauración, garantizando la transparencia en la documentación del proceso”.

“Este caso práctico demuestra la importancia de aplicar técnicas de conservación preventiva adaptadas a las características materiales y patrimoniales de cada documento. Además, destaca la necesidad de resguardar estos bienes en condiciones adecuadas, como mobiliario especializado y control ambiental, para evitar futuras patologías. Con esta intervención el plano del órgano, no solo recupera estabilidad física y legibilidad, sino que también se asegura su preservación a largo plazo como parte del patrimonio documental de Valparaíso”, añadió.

Nota: Rodrigo Catalán / Fotos: Denis Isla

Arquitecta UV Thalía Valdenegro expuso sobre prácticas y desafíos del Archivo Myriam Waisberg

Thalía Valdenegro, arquitecta UV, tesista del magíster en Rehabilitación Arquitectónica Sostenible USM y encargada del Archivo Myriam Waisberg de la Facultad de Arquitectura UV, fue una de las expositoras del Cuarto Seminario de Roberto Hernández Cornejo sobre Periodismo, Historia y Patrimonio, realizado en el Instituto de Historia de la PUCV.

Su ponencia “Activar los acervos patrimoniales: prácticas y desafíos en el Archivo Myriam Waisberg” puso en relevancia aspectos tales como el contenido del archivo, la conservación de los planos, sus fotografías e investigaciones, mostrando un mapa conceptual que explica cada colección.

“El objetivo fue explicar lo que significa activar un archivo patrimonial, entender sus niveles de envoltura, comprender su orden, tomar las medidas de conservación preventiva, digitalizar e investigar, y difundir su contenido, ya que conservar no solo implica resguardar, sino también generar nuevas formas de acceso al conocimiento”, señala.

Según la experta, “entre los desafíos, problemáticas y vulnerabilidades en el archivo, se identifican las fluctuaciones ambientales que requieren estrategias permanentes de conservación preventiva, ya que son altamente sensibles por contener elementos de papel, que al ser un material higroscópico capaz de absorber o contener humedad, sufre mucho, especialmente en una ciudad costera como Valparaíso”.

“En este análisis climático del archivo expuse los planos, el data logger, que son las herramientas que se utilizaron para las mediciones climáticas; los gráficos para explicar qué significaba cada uno, por cuánto tiempo se tomaron las medidas durante el año pasado, tanto en invierno y primavera, interior y exterior, debido a que el monitoreo climático permite anticipar los riesgos antes que el deterioro sea visible”, señala.

Desafíos de la conservación

Uno de los puntos de su exposición fue, según explica, “el apartado científico y artístico de la conservación, en especial lo realizado con el plano de la Iglesia de los 12 Apóstoles de Valparaíso que había restaurado como práctica de activación”.

“El diagnóstico incorporó un registro fotográfico inicial, su catalogación, las patologías visibles, el riesgo de deterioro por la presencia de las roturas y cómo se fue arreglando a través de procedimientos técnicos como la limpieza, la operación de rotura, la reintegración cromática del papel, la digitalización y conservación preventiva, procedimiento técnico de bajo costo, lo cual es destacable”, señala.

En cuanto a los desafíos futuros de la conservación, indica que "es necesario un monitoreo permanente junto con protocolos, la digitalización que es el respaldo, la gestión de riesgos sobre la humedad, la infraestructura y la vinculación que es la educación patrimonial, a través de este tipo de exposiciones”.

“Restaurar planos históricos no solo preserva los documentos, sino que reactiva su valor histórico y técnico, fortaleciendo un acervo patrimonial para reconocer que los archivos no son depósitos estáticos, sino que son espacios dinámicos donde converge la historia, el patrimonio y la investigación”, añade.

Nota: Rodrigo Catalán / Foto: Denis Isla

Arquitecta UV, Thalía Valdenegro, expone en Jornadas Nacionales de Conservación Preventiva de Uruguay

“Monitoreo climático para los acervos documentales de Valparaíso, una propuesta metodológica de conservación preventiva”, fue la presentación que realizó la arquitecta UV, Thalía Valdenegro, en las Quintas Jornadas Nacionales de Conservación Preventiva y Gestión de Riesgos de Uruguay, como parte de los Diálogos por el Futuro del Patrimonio de Uruguay, realizado en línea.

Titulada en 2021, actualmente se desempeña como profesional a cargo del Archivo de la Historia de la Arquitectura de Valparaíso fondo Myriam Waisberg, de la Unidad de Patrimonio de la Facultad de Arquitectura UV.

Su investigación forma parte de su tesis de magíster en Arquitectura Sostenible, que cursa en la USM, sobre la cual comenta que “se trata de un análisis climático para la conservación preventiva de los acervos, con el objetivo de contribuir a través de un diagnóstico climático y de apoyo institucional para las colecciones documentales”.

El estudio está enfocado precisamente en el Archivo Myriam Waisberg y la Biblioteca Santiago Severín de Valparaíso, para lo cual extrajo información de diversas fuentes documentales, como Unesco, ONU y la Asociación Latinoamericana de Archivos.

Así lo explica: “El objetivo fue analizar comparativamente las condiciones ambientales, evaluar la incidencia de la gestión institucional y proponer un conjunto de recomendaciones prácticas y viables, por medio de una metodología mixta de tipo convergente”.

“La fase cuantitativa es el monitoreo ambiental con el uso de Data Logger, un grabador que registra datos en tiempo real sobre voltaje, temperatura y corriente, junto con un hidrómetro de madera adaptado para los muros de hormigón. La fase cualitativa son las encuestas semiestructuradas con preguntas abiertas y cerradas, y observación institucional”, señala.

“El trabajo implica fusionar los datos para hacer una tabla comparativa que permite detectar convergencias y divergencias entre las condiciones ambientales, las vulnerabilidades estructurales y las capacidades institucionales en cada caso de estudio”, añade.

Biodeterioro

Entre las principales conclusiones de su estudio, cuenta que "tanto el Archivo Myriam Waisberg como la Biblioteca Severín representan una alta humedad relativa, cercana al ochenta por ciento, y una temperatura baja, pero estable”.

“La Biblioteca Severín presenta patologías en los muros, como descascaramiento de la pintura, presencia de hongos, moho y altos niveles de humedad. Como conclusiones preliminares, los principales hallazgos son que las condiciones actuales en los depósitos de Valparaíso presentan niveles críticos de humedad que favorecen los procesos de biodeterioro”, destaca.

“En tanto, las prácticas institucionales de conservación preventiva son insuficientes, con falta de mobiliario adecuado y con alta dependencia de voluntades y capacidades individuales de los encargados, con una carencia de monitoreo ambiental sistemático como herramienta básica de gestión”, añade.

En este sentido, la arquitecta y archivista asegura que “el diagnóstico preliminar permite fundamentar la necesidad de integrar herramientas tecnológicas accesibles de monitoreo como parte de las practicas regulares de la gestión documental. Esta metodología puede constituir un modelo adaptable para ciudades e instituciones de Latinoamérica con características similares, cerca de la costa”.

En cuanto a las proyecciones, agrega que "el próximo paso del estudio es la elaboración de recomendaciones contextualizadas, orientadas a fortalecer la cultura a través de la preservación digital y fomentar la formación profesional especializada, promoviendo una articulación institucional sólida, ya que todos los casos de estudio incluyen a instituciones públicas”.

Nota: Rodrigo Catalán

Arquitecto de la UV es coautor de proyecto ganador para diseñar Centro de Educación Ambiental en Laja

Adolfo Guzmán, arquitecto UV titulado en 2017 y actual docente de la carrera, junto a su socio de la USACH Giancarlo Acosta, ambos integrantes de la firma GAAG Arquitectos, fueron los ganadores del concurso para diseñar el futuro Centro de Educación Ambiental (CEA) en Laja.

El certamen, que recibió cincuenta y dos propuestas, cuarenta y seis de equipos profesionales y seis de universitarios, es organizado por la Asociación de Municipalidades de la Provincia de Llanquihue, con el objetivo de transformar el actual relleno sanitario en un espacio educativo en torno a la gestión de residuos.

El diseño ganador se articula en cuatro estrategias: levantar y respetar: se eleva la edificación para evitar movimientos de tierra; captar y almacenar: cubiertas recolectan aguas lluvias y permiten traspaso indirecto de luz natural para el acondicionamiento térmico pasivo; reciclar y revalorizar: se reutilizan contenedores como oficinas, baños y accesos; y conectar y atravesar: el edificio funciona como un puente entre el relleno sanitario y el bosque, promoviendo la integración entre naturaleza y reciclaje.

Según explican los arquitectos, “el nuevo Centro de Educación Ambiental (CEA) se concibe como una propuesta aterrizada de arquitectura inspirada en un enfoque educacional y ambiental, desde una visión integral de sostenibilidad, entendida como una forma de habitar que promueve una relación armónica entre las personas, la arquitectura y el entorno”.

“El diseño responde a tres ejes clave: su vínculo con el bosque y el Centro de Tratamiento de Residuos Inorgánicos (CTI), la captación de aguas lluvias y el aprovechamiento pasivo de la radiación solar. Así, se busca una arquitectura pedagógica, eficiente y ambientalmente consciente”, comentan.

Los profesionales destacan que su propuesta busca “promover un enfoque circular que minimiza residuos, reutiliza materiales disponibles y emplea revestimientos interiores hechos con plásticos reciclados del CTI. La estructura utiliza madera maciza, priorizando su menor huella de carbono y coherencia con la disponibilidad local. Además, se respeta la topografía mediante fundaciones puntuales elevando el proyecto”.

“Los espacios educativos son flexibles y mantienen un diálogo constante con el entorno natural. Se incorpora un circuito de cinco estaciones informativas conectadas por un sendero peatonal, que permite a los visitantes conocer de manera experiencial el proceso de manejo y tratamiento de residuos, desde su recolección hasta su transformación en el CTI. El CEA se articula en un circuito de estaciones informativas, construidas a partir de contenedores reutilizados, que expliquen el proceso completo de gestión y transformación de residuos”, agregan.

Nota: Rodrigo Catalán

Arquitecto y académico UV, Rogelio Arancibia, diseñó el recientemente inaugurado edificio de la PDI en Viña del Mar

Con una experiencia de más de 35 años y titulado en 1989, el arquitecto Rogelio Arancibia, académico y alumni UV, es el alma y la mente creativa detrás de diversas obras construidas a nivel nacional. Su proyecto más reciente, el edificio institucional de la Policía de Investigaciones (PDI) ubicado en Dos Norte con calle Quillota, en Viña del Mar, fue inaugurado hace pocos días.

Se trata de una construcción de seis mil 680 metros cuadrados, para acoger a una dotación de 200 personas, con una inversión de nueve mil 600 millones de pesos. Con una tecnología sismorresistente, la obra se ubica a la vanguardia de este tipo de edificios en Chile.

Así lo explica Arancibia: “En cuanto al orden urbano, reconoce el damero o plano español que hay en Viña del Mar. La corona superior del edificio se asoma al estero. En el ámbito arquitectónico, incorpora un zócalo, recogiendo la memoria colectiva y acervo cultural de los edificios históricos de la ciudad como el Palacio Vergara o el Teatro Municipal”.

“En el orden funcional, cuenta con una zona privada y de resguardo para los policías, junto a un espacio destinado a la atención de público. Como estrategia de desempeño energético eficiente y confort climático, cuenta con una envolvente térmica que permite ahorrar energía, tanto en verano como en invierno”, destaca.

El edificio fue llamado a concurso público en 2013, al cual se presentaron varias oficinas de arquitectura con ofertas de diseño, siendo adjudicada finalmente a Arqiar, firma de la cual Arancibia es dueño y director ejecutivo.

Arquitectura de calidad

En 2017 Arqiar fue escogida como Marca Sectorial de la Arquitectura Chilena Exportable por la calidad de sus proyectos. Algunas de las obras que actualmente se encuentran desarrollando son un segundo edificio para la PDI Metropolitana Oriente de Ñuñoa, un colegio bicentenario en La Calera, un parque en Peñalolén y una serie de edificios para la Autopista Américo Vespucio Oriente, entre otras.

Al respecto cuenta que "el noventa por ciento de nuestros proyectos se han construido; sabemos lo que cuesta la inversión pública, por eso pensamos que este edificio debe durar entre treinta a cincuenta años antes de revisarlo. Es un proyecto que nace de un concurso ganado, que forma parte de una idea al interior de la oficina, por lo que resulta muy satisfactorio que la arquitectura pública que hacemos sea de calidad”.

“Desarrollamos proyectos de mediana y gran envergadura, hemos diseñado muchos Cesfam y centros culturales, así como también el recién inaugurado Hospital de San Antonio, que también fue parte de un concurso público. En general es un trabajo muy intenso, que demanda mucha dedicación, hay que tener todo muy ordenado, para generar experiencia y metodología. Actualmente usamos Building Information Modeling (BIM), un modelo de trabajo que permite coordinar la arquitectura con todas las otras especialidades, por lo que estamos muy contentos de realizar proyectos interesantes”, asegura.

El sueño del oficio realizado

Es profesor titular de la cátedra de taller Obra-Materialidad- Lugar y guía de proyectos de título. "Es un nivel de exigencia muy alto con una aproximación real al ejercicio profesional del oficio de arquitecto, en términos del dominio de los materiales, de la estructura y de cómo una idea arquitectónica puede llegar a ser una obra construida”, explica.

“He llevado el ejercicio de la profesión en estas dos fases, con mi oficina y como docente, porque siempre quise devolver a la Universidad lo que me entregó. Fui un estudiante destacado, luego ayudante de Expresión Espacial, de taller, profesor adjunto y finalmente me designaron profesor titular de veintidós horas. Ha sido una linda experiencia, no quise dejar la docencia, porque es enriquecedor”, señala.

"Estudié con crédito universitario y con todos los beneficios de ser un buen alumno. Saqué adelante la carrera. Aunque siempre quise tener mi propia oficina, estuve muy tentado de dedicarme solo a la academia, pero creo que un profesor debe tener esa componente del ejercicio libre de la profesión para entregar en la docencia aquellos elementos que la teoría no entrega”, indica.

A las nuevas generaciones les aconseja "no abandonar sus sueños. Deben procurar ser arquitectos, lo cual implica un compromiso, dedicación y responsabilidad plena con el oficio, porque estamos interviniendo en la toma de decisiones económicas, sociales, políticas, culturales, dejando nuestra impronta y huella al ser consecuentes con lo que hacemos”.

“Mi consejo es hacer bien las cosas, comprometerse con el proyecto, hasta que sea construido, aunque no es tan simple como se ve. Lo otro es nunca dejar de estudiar, siempre les digo a mis alumnos de cursos superiores que pasan de ser estudiantes a estudiosos de la arquitectura: deben seguir preparándose, porque es la única forma de lograr el sueño del oficio realizado”, comenta.

Nota: Rodrigo Catalán / Fotos: Matías Salazar

Arquitectura UV impulsa un sistema diagnóstico innovador para fortalecer la formación inicial de sus estudiantes

Con la realización de un seminario fueron presentados los avances del proyecto “Desarrollo de un sistema diagnóstico complementario para la optimización de procesos formativos en el ciclo inicial de Arquitectura UV” (UVA24991).

La iniciativa, financiada por el Fondo de Fortalecimiento de Universidades Estatales del Ministerio de Educación a través de la Unidad de Gestión Curricular y Desarrollo Docente (UGDD), es desarrollada por los académicos e investigadores José Antonio Sánchez, Matías Antezana y Araceli Rodríguez.

El proyecto tiene como propósito diseñar e implementar un sistema diagnóstico que complemente las herramientas académicas existentes, con el fin de optimizar los procesos formativos en la etapa inicial de la carrera de Arquitectura.

A través de un enfoque interdisciplinario, la propuesta busca integrar información cualitativa y cuantitativa que aporte a la toma de decisiones pedagógicas y a la mejora continua de la docencia universitaria, mediante la aplicación de encuestas y ejercicios prácticos dirigidos a las y los estudiantes de primer año.

La actividad formó parte de la segunda fase, que contempla la socialización del proyecto. Tal como lo explica el académico José Antonio Sánchez, "el objetivo es compartir los avances y experiencias desarrolladas durante la etapa de codiseño del instrumento, instancia en la que participaron activamente diversos departamentos y equipos de la Universidad, entre ellos la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE), la Dirección de Análisis Institucional (DAI) y la Unidad de Atención Preferencial a los Primeros Años (APPA), además de docentes y autoridades de Arquitectura”.

“Durante el seminario fueron presentados los principales resultados y metodologías colaborativas que han permitido avanzar en la definición de un sistema diagnóstico complementario orientado a fortalecer los procesos formativos en el ciclo inicial de la carrera”, precisó.

“El encuentro buscó, además, abrir un espacio de diálogo entre las distintas unidades participantes, promoviendo la integración de perspectivas pedagógicas y de gestión que contribuyan a la mejora continua de la formación en arquitectura y al fortalecimiento de la enseñanza inicial universitaria, en concordancia con el nuevo modelo educativo institucional recientemente implementado”, añadió.

Nota: Rodrigo Catalán

Arquitectura UV pone en marcha sistema diagnóstico para las cinco secciones que conforman el ciclo inicial de la carrera

Con la aplicación de una encuesta en línea y un ejercicio de dibujo comenzó formalmente la puesta en marcha del proyecto “Desarrollo de sistema diagnóstico complementario para la optimización de procesos formativos en el ciclo inicial de Arquitectura UV”.

La iniciativa, enfocada en las cinco secciones que conforman el ciclo inicial de la carrera, cuenta con financiamiento del Concurso de Investigación e Innovación en Docencia Universitaria (UVA24991), y es liderada por un equipo de investigación compuesto por los profesores José Antonio Sánchez, Matías Antezana y Araceli Rodríguez.

Al respecto, José Antonio Sánchez cuenta que “el proyecto, que se encuentra actualmente en fase de implementación, destaca por un diseño colaborativo que ha involucrado a los docentes del primer ciclo y a diversas unidades clave de la institución. Entre ellas se cuentan la Dirección General de Desarrollo Institucional y Aseguramiento de la Calidad (DGDIAC), la unidad de Atención Preferencial a los Primeros Años (APPA), la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE), el Centro de Estudiantes (CEE EAUV) y la Unidad de Gestión Curricular y Desarrollo Docente (UGCDD).

El académico añade que “este sistema se concibe como una herramienta complementaria a los diagnósticos institucionales ya existentes, sumándose a las estrategias de la Universidad para potenciar habilidades y aptitudes críticas para el desempeño académico de los nuevos estudiantes”.

“El trabajo de implementación contó con el apoyo fundamental de la Dirección de Análisis Institucional (DAI), representado por su director, Fuad Hatibovic, y el profesional Matías Pérez, además del respaldo de los equipos de la UGCDD”, indica.

En cuanto al sistema de evaluación, Sánchez relata que se estructura en dos grandes ejes: “Una primera parte consiste en una encuesta diagnóstica online donde los estudiantes responden preguntas sobre caracterizaciones socioespaciales, socioafectivas, disciplinares y de autorregulación del aprendizaje; la segunda parte contempla ejercicios diagnósticos en sala, diseñados específicamente para medir capacidades de entrada en habilidades de observación y dibujo”.

“Tras la aplicación de estos instrumentos, el proyecto entrará en la fase de socialización de resultados e informes detallados que brindarán un panorama general de los hallazgos obtenidos, con el fin último de promover estrategias pedagógicas específicas que respondan de manera efectiva a la realidad detectada en el aula”, comenta.

Nota: Rodrigo Catalán / Fotos: Denis Isla

Arquitectura UV: la única escuela estatal y regional destacada en la XXIII Bienal 2025

El tercer lugar en el Workshop, proyectos de título que obtuvieron distinciones y la exposición de iniciativas que hoy son una realidad, fueron el resultado de la destacada participación de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Valparaíso en la XXIII Bienal de Arquitectura y Urbanismo 2025 denominada Doble Exposición.

Tercer lugar en el workshop

Los profesores Mauricio Ortiz y Diego Ramírez, junto a los estudiantes Vicente Rojas, Antonio Garay, Nayerín Gómez, Génesis Jara, Valeria Fredes y Diego Guerrero, obtuvieron el tercer lugar en el Workshop realizado en el marco de la Bienal, con el proyecto “La común-unidad vertical. Resignificando vínculos entre vecindad y trama urbana en barrio San Borja”.

Según explica el profesor Ortiz “la propuesta busca reparar la crisis de vida comunitaria que afecta relaciones entre vivienda y ciudad en el barrio San Borja. El conjunto que se inicia en 1969 aplicando el moderno esquema de Villa Radieuse inventado por Le Corbusier en 1933, se instala en el centro de Santiago, con el fin de resolver el déficit habitacional y construcción de ciudad”.

“El proyecto original contemplaba importantes estructuras verticales de vivienda sobre un gran suelo capaz de soportar una efervescente densidad social a través de espacios recreativos, un soleado parque central y bondadosos espacios de encuentro, mezclando vida familiar, comunitaria y urbana. El deterioro de las estructuras y espacios de encuentro se inicia con la interrupción de su construcción en el Golpe de Estado de 1973 cuando la obra alcanzaba un cincuenta y cinco por ciento de avance. Tras ello, toda infraestructura cedida a la ciudad se volvió terreno de disputa; tomas informales e institucionales abordaron al proyecto, logrando como resultado una serie de fenómenos como el abandono de la torre veintidós que está detrás del GAM, y la perdida de continuidad general, recortando espacios comunes, dando paso a pasajes sin salida, edificios enrejados y pasarelas ciegas”, añade.

El académico define: "Común-unidad busca resignificar el encuentro entre vivienda y ciudad a través de dos operaciones sobre la tipológica torre con la que se construye el barrio. Primero, en la torre habitacional, implementando en su corona una obra de encuentro vecinal, habilitando azoteas como espacios de actividades sociales al interior de la comunidad de cada torre y en el zócalo con una obra de reparación de continuidades, liberando enrejados de primer piso, reeditando la solución actual de control de acceso por intervenciones de paisajismo, como jardines de agua. La segunda operación se realiza a través de la recuperación de la torre veintidós, rescatando su estructura para convertirla en un espacio público multinivel y multifuncional, capaz de albergar programas culturales, deportivos, sociales, artísticos, educacionales y de salud. Con ello, se entregaría una respuesta funcional y programática al barrio, además de constituirse en un referente de vida comunitaria y soporte de equipamientos públicos a nivel nacional”.

Proyectos de título

La estudiante Consuelo Saavedra ganó la convocatoria de la Bienal para proyectos de título, cuyo premio fue la exposición en los pabellones de la iglesia San Borja, con su propuesta “Todo es teatro: El dique, el mar y la memoria en escena”, la cual consiste en resignificar el dique flotante Valparaíso III de Sociber cuando esté en su periodo de obsolescencia.

Así lo explica: “Son teatros que se abren hacia al mar y la ciudad, aportando una nueva escenografía para Valparaíso, observando desde el mar hacía los cerros. Se compone de una estructura de acero recubierto por una membrana traslúcida, apareciendo en la bahía como una especie de lámpara sobre el mar, que durante la noche se ilumina y permite ver qué cosas suceden dentro de estos teatros”.

Sobre la distinción explica que “fue un honor representar a la UV, viniendo de regiones con un proyecto emplazado en Valparaíso, por lo que resultó emocionante llevar parte del puerto a Santiago. La Bienal tenía la convocatoria de reconstruir y readaptar espacios que ya estaban obsoletos o en estado de ruina, algo muy característico del puerto, por eso mi proyecto se plantea en el dique flotante para resignifcar el espacio y habitarlo. Fue una instancia valiosa, era mi primera vez en una Bienal, por lo que me siento agradecida de la Escuela y la UV, porque siempre nos acompañaron con la mejor disposición".

En tanto, la estudiante Amaya Oyarzún obtuvo la Mención Doble Exposición con su proyecto “Tramoyas desmontables para edificios siniestrados”, del cual explica que “busca activar el edificio La Española durante sus tiempos de gestión, que son prolongados, y convertir la espera en un tiempo productivo para la sociedad, activando esa trama urbana mediante patrimonio intangible de Valparaíso, como lo es el teatro, la bohemia, el arte, la venta informal”.

“De esta manera, se disponen módulos desmontables que pueden ser ubicados en el interior de las cáscaras consolidadas, por lo que escogí un sistema constructivo de grúa que permita liberar dos voladizos, dando cabida a las tramoyas, un sistema de poleas, tiros, peines y varales, que permiten que los programas sean móviles, es decir, contar con elementos técnicos para la escena teatral, como parlantes, iluminación y telas, junto con implementos que soporten actividades feriales, como las pesas de caleta Portales, telas para sombra y varales con ropa colgada”, señal.

"Estar en la Bienal significa visibilizar una problemática sistémica por la que atraviesa Valparaíso, y también dar cuenta de muchas propuestas que buscan restaurarlo; muchos estudiantes UV han propuesto anteproyectos para remediar estas zonas, proyectos de vivienda, otros concursos ganadores como el CAP, y aparte de ello, también existen equipos de restauración patrimonial y comunidades en Valparaíso que no han dejado de activar estos espacios mediante el uso de estos para promover la música, las exposiciones artísticas, entre otros. Si se decidiera invertir en Valparaíso, existimos muchas personas con ideas y ganas de verlo mejor, sin dejar de lado las comunidades que ya lo habitan. Creo que eso forma parte de un sello que la UV siempre nos enseñó, a generar un pensamiento crítico con las preexistencias”, agrega.

Visor de paisaje

El proyecto Visor de Paisaje, de la profesora Daniela Fullerton y financiado por el Ministerio de Ciencias, fue seleccionado en la categoría de Otras Prácticas. Al respecto, la académica explica que “corresponde a una constelación de intervenciones mínimas que median entre arquitectura, paisaje y ciencia, para dar respuesta a una problemática expandida en las ciudades litorales emplazadas en la cordillera de la Costa de la zona central: la integración de quebradas urbanas. Estas tienen un carácter de espacios residuales, los que equivalen a ruinas naturales o remanentes degradados con una compleja y costosa integración a la vida urbana. Son críticos además por su riesgo a expandir megaincendios y por su histórico rol como soporte de tomas habitacionales o microbasurales”.

“Propusimos remirar estos lugares residuales como aulas abiertas de educación ambiental, diseñando un prototipo de acción que articula distintas disciplinas y distintos actores urbanos, con una primera obra en la quebrada Potrerillos del Parque Quinta Vergara, comuna de Viña del Mar. En ella se crearon cuatro nuevos espacios de aprendizaje bajo el bosque, donde artefactos denominados ‘visores de paisaje’ detonan conversaciones en torno a conocimientos del ecosistema de bosque esclerófilo presente en la quebrada”, añade.

Guía de Urbanismo Feminista para Gobiernos Locales

Otro de los proyectos presentado en la Bienal fue la Guía de Urbanismo Feminista para Gobiernos Locales de la profesora Soledad Larraín, quien explica que “se trata de una herramienta socioeducativa que busca contribuir a la transformación de las ciudades desde un enfoque situado, interseccional y de cuidado”.

Desarrollada por CINVIT UV en colaboración con el colectivo Mujer ArquitectA, la publicación propone, según explica la profesora, “integrar la perspectiva feminista en la planificación y el diseño urbano local, reconociendo que los territorios no son neutros, y que la forma en que habitamos, transitamos y proyectamos nuestras ciudades está atravesada por jerarquías de género, clase, etnia y edad. Frente a una tradición urbana productivista y patriarcal, que ha invisibilizado los saberes y necesidades de las mujeres y otras disidencias, la guía propone (re)programar los marcos conceptuales y normativos que organizan nuestros entornos construidos”, añade.

La guía se estructura en cuatro capítulos que articulan teoría crítica, estudios de caso y recomendaciones para gobiernos locales, ofreciendo herramientas para que municipios, equipos técnicos, colectivos ciudadanos y actores comunitarios puedan (re)construir políticas urbanas con enfoque de género. “Las voces expertas de Ana Falú, Inés Moisset, Paola Jirón, Olga Segovia, entre otras, permiten articular saberes diversos y territoriales, ampliando los horizontes de acción del urbanismo feminista en América Latina”, añade.

Centro Infantil Comunitario Abierto de Puertas Negras

El proyecto Centro Infantil Comunitario Abierto de Puertas Negras (CICA) del profesor Lautaro Ojeda fue seleccionado para la categoría de Obras Construidas. De un total de setecientas siete postulaciones en todas las categorías, CICA resultó ser una de las cincuenta obras seleccionadas para la muestra oficial. Para la ocasión se realizó una maqueta que combinó la preexistencia del sitio, del espacio de juego informal, con la obra construida.

CICA es un espacio público codiseñado entre 2019 y 2020 en la ciudad de Valparaíso, como parte del Plan de Reconstrucción Post Incendio 2017. Este proyecto es el resultado de un convenio de colaboración multiactoral entre el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, el Centro de Investigación de Vulnerabilidad e Informalidad Territorial de la Universidad de Valparaíso (CINVIT UV), la Municipalidad de Valparaíso y la propia comunidad de Puertas Negras.

Educación pública y de calidad

Carola Molina, directora de la Escuela de Arquitectura UV, señala que es “muy importante reconocer las capacidades instaladas en el equipo que formamos todos. Entendemos que este logro solo es posible con una excepcional gestión y apoyo que hemos recibido desde la rectoría, lo que ha permitido llevar adelante nuestras rutas para alcanzar metas en tiempos complejos. Ser la única universidad estatal y de regiones destacada, otorga una mayor relevancia a este buen resultado”.

“Nuestras felicitaciones a la escuela que somos y a cada uno de los esfuerzos silenciosos que hacen posible nuestros destacados resultados cada año. Seguimos adelante esperando lograr lo propuesto, salvar los obstáculos y centrarnos en nuestros y nuestras estudiantes, dando cumplimiento al compromiso que sostenemos por nuestra Universidad y nuestra querida comunidad EAUV”, subraya.

En tanto, el rector Osvaldo Corrales destaca que "en nombre de toda la comunidad universitaria, quiero felicitar a la Escuela de Arquitectura por su destacada participación en la XXII Bienal de Arquitectura y Urbanismo 2025. El reconocimiento que han recibido pone en valor el trabajo constante de académicos, académicas y estudiantes, quienes dejan en alto el nombre de nuestra institución a través de su talento y sintonía con las necesidades del territorio. Proyectos que hoy son una realidad, como el Centro Infantil Comunitario Abierto de Puertas Negras, del profesor Lautaro Ojeda; la Guía de Urbanismo Feminista para Gobiernos Locales, de Soledad Larraín, y el Visor del Paisaje, de Daniela Fullerton, fueron destacados porque son demostraciones concretas del aporte de los docentes al desarrollo del entorno. De la misma manera, los proyectos de título de las estudiantes Consuelo Saavedra y Amaya Oyarzún que fueron distinguidos y el tercer lugar en el Workshop obtenido por los estudiantes Vicente Rojas, Antonio Garay, Nayerín Gómez, Génesis Jara, Valeria Fredes y Diego Guerrero, junto a los profesores Mauricio Ortiz y Diego Ramírez, comprueban que la labor realizada al interior de la Escuela recoge la tradición que la caracteriza como referente a nivel nacional en la disciplina y la proyecta a las nuevas generaciones”.

Arriba, visualización interior de la torre 22 del barrio San Borja, proyecto de los profesores Mauricio Ortiz y Diego Ramírez, junto a los estudiantes Vicente Rojas, Antonio Garay, Nayerín Gómez, Génesis Jara, Valeria Fredes y Diego Guerrero.

Proyecto “Tramoyas desmontables para edificios siniestrados”, de Amaya Oyarzún.

Propuesta “Todo es teatro: El dique, el mar y la memoria en escena”, de Consuelo Saavedra.

Las dos imágenes superiores corresponden al proyecto Visor de Paisaje, de la profesora Daniela Fullerton.

Nota: Rodrigo Catalán

Artesanas de San Pedro de Atacama visitan Escuela de Diseño UV

Valorar y visibilzar el trabajo de las artesanas de San Pedro de Atacama, en sus distintos oficios, materialidades y territorios, es el objetivo de la gira organizada por el Consejo de los Pueblos Atacameños a la Región de Valparaíso, que incluye visitas a museos e instituciones educacionales, entre ellas la Escuela de Diseño UV.

Se trata de un grupo de diez artesanas que tuvieron la oportunidad de conocer la labor que se realiza en los distintos talleres que conforman el Centro Integrado de Desarrollo de Prototipos (CIDP) de la unidad académica, donde fueron recibidas por docentes y estudiantes, como parte de un proyecto de la Fundación para la Innovación Agraria, FIA.

Belén Villavicencio, diseñadora UV titulada en 2015 e integrante el comité organizador de la gira, comentó que “todas las artesanas forman parte de la comunidad Lickanantay o Atacameña, y el objetivo es que puedan observar cómo su trabajo se puede vincular con el diseño y la línea académica que se desarrolla en esta escuela, fortaleciendo la cohesión del trabajo en terreno, con una visión de lo ocurre en las aulas universitarias”.

En tanto, Claudia Pérez, coordinadora de la gira, explicó que se trata de “un viaje que busca recordar, conocer, analizar, evaluar y valorar el trabajo de las artesanas. San Pedro está invisibilizado, al convertirse en un polo turístico ha llegado artesanía realizada a nivel industrial, por eso queremos relevar su quehacer. Ellas pastorean sus animales, los esquilan y finalmente obtienen su producto. Por eso esta visita es una experiencia de vida, muchas de ellas ni siquiera conocían Valparaíso, por lo que ser recibidas por esta universidad pública nos aporta para nuestro trabajo”.

Legado para las nuevas generaciones

Fresia Paniagua es una artesana textil que ha dedicado su trabajo a la línea decorativa. Sobre la visita a la UV destacó que “ha sido una tremenda y grata sorpresa, en especial por la cordialidad de las personas que están a cargo, ya que la recepción y las explicaciones que nos han entregado han sido de mucho conocimiento, de mucha entrega, y para nosotros eso es muy importante”.

“Estar en la universidad ha sido maravilloso, porque hay una línea dedicada a la artesanía y nos llena de orgullo saber que las nuevas generaciones se interesen en esta área y que puedan conocer la extensa tradición de este arte en diversos lugares de Chile, principalmente conservarlo y ponerlo en valor", agregó.

En tanto, Óscar Acuña, director de la Escuela de Diseño UV, señaló que “es un honor recibir esta visita porque nuestra escuela tiene una directa relación con el territorio, con la forma, con el material, y eso es algo que los artesanos manejan mucho mejor. Mostrar lo que hacemos, generar posibilidades de vinculación y abrir estos espacios en una universidad pública resulta muy interesante y nos permite proyectar nuevos modos de colaboración entre los estudiantes y las artesanas de San Pedro de Atacama”.

“Uno de los aspectos destacados es contar con la presencia de nuestra Alumni Belén Villavicencio, como una de las organizadoras de la visita, quien en su ámbito profesional se ha desenvuelto en el tema de textil, teñido, artesanía y en el marco de este programa”, agregó.

Nota: Rodrigo Catalán / Fotos: Denis Isla / Video: Felipe Olguín

Artículo de académica Steren Chabert fue publicado en libro "Matilda y las mujeres en Ingeniería en América Latina"

“¡Acortemos las brechas!: ¿Qué es lo que se pierde la ingeniería por no tener más vocaciones de mujeres?” es el capítulo de la académica Steren Chabert, académica de Ingeniería Civil Biomédica UV, publicado en la quinta edición del libro "Matilda y las mujeres en Ingeniería en América Latina".

En algunos párrafos de su artículo, la académica señala:

“Esta es la historia de lo que sucede cuando olvidamos que la mitad del planeta está conformado por mujeres y de cómo convivimos en sociedades que han sido edificadas con un sesgo de género que se expresa desde un inocente juguete infantil, pasando por el diseño de la ropa, las medidas de seguridad en la fabricación de vehículos y hasta en los algoritmos de generación de imágenes de Inteligencia Artificial.

”En más de 20 años de investigación he tenido grandes satisfacciones profesionales, publicado más de 30 artículos de revistas, más de 50 resúmenes de congresos y un capítulo de libro en estas áreas. Además de ocho registros de propiedad intelectual y cuatro patentes. Cuento todo esto porque he sido una mujer afortunada. Sin embargo, en mi experiencia esta suerte no la tienen todas las mujeres, menos en Latinoamérica, donde nuestros países lideran vergonzosos rankings internacionales en los que el sexismo sigue presente en el día a día; por ejemplo, en Chile, según la encuesta global anual de IPSOS3 , el 30 por ciento ha visto ejemplos de discriminación por género en el trabajo y, en el mundo, dos de cada cinco personas (43 por ciento) han observado comentarios sexistas por parte de amigos o familiares, discriminación en el trabajo o acoso laboral en el último año.

”En mi caso debo reconocer que nunca sentí que ser mujer fuera una limitación. Mis padres, mis hermanos y mis profesores en Francia siempre me apoyaron sin ningún tipo de sesgo, de manera que siempre estuvo en mi panorama estudiar, a tal punto que al finalizar la secundaria obtuve el premio de la vocación científica técnica de mujeres, lo que me permitió financiar la universidad y desarrollar mi vocación ingenieril. Sin embargo, soy consciente de que para llegar a tener la oportunidad de elegir no basta con contar con habilidades para el aprendizaje o el gusto e interés, como en mi caso, por la física y la biología. Es necesario que tu entorno cultural y social refuerce y potencie tus aspiraciones sin límite alguno, de manera que sepas y te sientas segura de que no hay obstáculos a vencer, sino sueños por cumplir.

”Cuando te digan que todo es posible hazles ver que también es necesario reconocer que hay un ambiente o cultura que diferencia por género y que no contribuye. Trabajen la autopercepción en sus hijas e hijos para que puedan cumplir con todas sus metas y expectativas independientemente de lo que decidan hacer con sus vidas o estudiar.

”Presten atención a la calidad de los juguetes a los que acceden sus hijas e hijos y al ejemplo que les están dando. No restrinjan sus espacios de posibilidades. Que no sean sexistas ni basados en roles tradicionales. Por el contrario, acérquenles los juegos de lógica, de matemática e intenten mostrarles ejemplos abiertos asociados con mujeres en ciencia y tecnología.

”A los profesores: mezclen a sus estudiantes cuando deban realizar trabajos en grupo o actividades deportivas. Muchas veces de forma inconsciente tienden a agruparse los niños y las niñas por separado. Esto tiene un impacto en cómo se relacionan, trabajan o resuelven un problema. Numerosa evidencia demuestra que los sesgos y la discriminación en torno al género condicionan las oportunidades de las personas, afectando la trayectoria profesional y perpetuando las brechas entre hombres y mujeres.

”También es importante reforzar la paternidad, equilibrarla con la maternidad y los roles dentro de la pareja. Las razones por las cuales ocurre esto tienen mucho que ver con los roles y funciones que se dan en el seno de cada familia. Dados los retos que han surgido post pandemia de Covid-19, debemos reconocer y centrarnos en la necesidad de fortalecer y reparar las relaciones familiares.

”Promovamos la participación equitativa de hombres y mujeres en el ecosistema Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI) como un valor intrínseco, pero también como un prerrequisito para la calidad. Para tener un sistema de investigación robusto, que fomente el análisis crítico y genere soluciones que mejoren el bienestar de toda la sociedad, no podemos excluir a la mitad de nuestra población de participar en ello. La desigualdad de género impacta en la sustentabilidad y productividad en nuestros países, Latinoamérica y el mundo”.

El artículo y la publicación completa, así como las versiones anteriores, se encuentran disponibles en https://catedramatilda.org/category/publicaciones/.

 

Artículo de académico de Odontología UV es uno de los más leídos de revista Dental Traumatology

“Extensión de un índice de diagnóstico novedoso para incluir lesiones de tejidos blandos: índice de trauma dental de Eden Baysal modificado” se titula el artículo de autoría compartida del director de la especialidad de Odontopediatría de la Facultad de Odontología de la Universidad de Valparaíso, Juan Eduardo Onetto, y que la revista Dental Traumatology acaba de destacar en su lista de los diez más descargados y leídos desde su plataforma en el último año.

El académico e investigador de la UV recibió por ello las felicitaciones del comité editorial de ese reconocido medio internacional de divulgación científica en la disciplina, las que también hizo extensivas a las coautoras del texto, Ece Eden y Anne C. O’Connell, especialistas de la Facultad de Odontología de la Universidad de Ege (Izmir, Turquía) y del Hospital Universitario del Trinity College de Dublín (Irlanda), respectivamente.

El artículo da cuenta de la importancia que tienen los registros precisos de las lesiones dentales traumáticas en el manejo clínico y la recopilación de datos para la investigación, al tiempo que advierte del impacto de éstas en los tejidos blandos, que a menudo acompañan a los traumatismos dentales y deben registrarse adecuadamente. En esa línea, el texto alude al índice de traumatismos dentales de Eden Baysal (EBDTI), que proporciona un sistema de registro fácil de información útil sobre lesiones dentales traumáticas sobre la base de los dientes.

“El objetivo de este estudio, que junto a Ece Eden y Anne C. O’Connell publicamos en septiembre de 2021, fue ampliar el índice EBDTI para registrar lesiones de tejidos blandos en un formato conciso y aprobar la validez aparente y de contenido de esta versión como el EBDTI modificado (MEBDTI)”, precisó el doctor Onetto.

Junto con agradecer el reconocimiento, el director de la especialidad de Odontopediatría de la UV reflexionó sobre la relevancia que tienen tanto para los académicos como para los estudiantes de Odontología el ejercicio de publicar sobre hallazgos y estudios relacionados con su quehacer profesional.

“Uno de los problemas que tenemos en esta profesión -y en las disciplinas de la salud en general- es que se pone mucho el foco en docencia de pregrado y muy poco en investigación y publicación. Es bueno que las nuevas generaciones entiendan que si bien este ejercicio demanda tiempo y dedicación extras, a la larga es algo muy gratificante, porque el trabajo que uno desarrolla en este campo termina siendo un aporte que finalmente va en beneficio de las personas. Así que comprobar que lo que uno escribe lo leen y genera efectos en otros lo tomo como un mensaje que retransmito a las nuevas generaciones: ¡Háganlo, se puede y resulta!”, sostuvo Juan Eduardo Onetto

Referente

Esta es la segunda vez en los últimos dos años que un artículo de autoría del profesor Onetto figura entre los diez más descargados de la plataforma en línea de la revista Dental Traumatology.

El anterior fue el titulado “¿Cómo afecta el trauma orofacial en los niños al desarrollo de la dentición? Tratamiento a largo plazo y complicaciones asociadas”, que escribió junto a la directora de la Clínica de Odontología Pediátrica y del Adolescente de la UV, María Therese Flores.

Publicado por primera vez en junio de 2019, este texto fue uno de los más leído en 2021 a nivel mundial por los docentes e investigadores que consultan ese medio.

Estos logros fueron destacados por el coordinador de Investigación e Innovación de la Facultad de Odontología, Isaac García, quien además de felicitar al doctor Onetto y a la doctora Flores valoró el trabajo que ambos realizan. “Su labor es notable y contribuye a cimentar las bases de la investigación estomatológica en nuestro plantel y en la Universidad, porque se han posicionado como auténticos referentes en su disciplina, a nivel nacional e internacional”, sentenció.

Artista y exalumno Theodoro Elssaca visita Escuela de Diseño UV para generar donación y muestra de sus fotografías del Carnaval de Venecia

El escritor, poeta y artista visual Theodoro Elssaca, exalumno de la Universidad de Chile sede Valparaíso, visitó la Escuela de Diseño, con el objetivo de generar una donación y posterior muestra sobre los cuarenta años de sus icónicas fotos del Carnaval de Venecia.

Elssaca fue recibido por el director de Diseño, Óscar Acuña, junto a los académicos Alejandro Rodríguez, Pilar Pantoja y Lorena Ramos, con quienes recorrió las instalaciones de la Facultad de Arquitectura, para luego sostener un encuentro con estudiantes.

Sobre la visita, Elssaca destacó que “se cumplen cerca de cuarenta y ocho años desde que fui alumno de esta Escuela, cuando todavía se llamaba Universidad de Chile. Fui un habitante absoluto de Valparaíso y específicamente de la República Independiente de Playa Ancha, porque viví aquí, a un paso de Quebrada Verde”.

“La mitad del curso se iba a mi casa y seguíamos allá, haciendo maquetas, alguien llegaba con instrumentos musicales, nos amanecíamos conversando, descubriendo diversas manifestaciones artísticas. Toda esa época germinativa, todos esos años de inicio, nacen acá, donde estamos en este momento, por eso, esta visita es como una vuelta a la semilla, al origen”, añadió.

Sobre la donación y posterior muestra de sus fotografías del Carnaval de Venecia realizadas en 1985, aseguró que “estamos en conversaciones hace como un año y medio con la profesora Pilar Pantoja, que fuimos compañeros en esta Escuela. Se cumplen exactos cuarenta años de ese registro. Trabajaba en Europa y me trasladé a Italia, porque ya venía con la idea de hacer fotos en Venecia, de la cual ya había registrado su arquitectura, los puentes, las góndolas y en general, la vida de las ciento dieciocho islas, aunque no en época de carnaval”.

“Después de fotografiar todo el lenguaje arquitectónico, del balaustro, los aleros, el alféizar, los balcones de arco góticos, encalados, y floreados, o el Palacio Ducal y la Torre San Marco, quise regresar seis años después para retratar el carnaval, una experiencia muy enriquecedora, con la cual pude descubrir que estos trajes y máscaras se van heredando desde los bisabuelos, en el marco de una celebración que es milenaria y que ha inspirado a grandes creadores en la historia”, comentó.

En cuanto al encuentro con los actuales estudiantes de Diseño, indicó que “tengo la ilusión y la esperanza, no sé si peregrina, de que al menos uno de ellos, ojalá dos, tres o más, pudieran también abrirse y despertar mucho más.  Es imperioso que puedan desarrollar una capacidad de asombro, una intención de aventura de saber qué pasa detrás de la cordillera, o más al norte, en el Desierto de Atacama, considerado el más árido del mudo, y desde ahí querer mirar las cosas, desde adentro, de afuera, arriba, de abajo, desde otras perspectivas, y tener esta sed por el conocimiento y por descubrir, que es la base de toda la creación”, aseguró.

Nota: Rodrigo Catalán / Fotos: Denis Isla / Video: Felipe Olguín