Compañía Ensamble Específico realiza su apertura de proceso en la Escuela de Teatro UV
Con la lectura de la obra “La señorita Furr y la señorita Skeene”, poesía antipatriarcal y de vanguardia publicada en 1922 por la escritora y pionera feminista norteamericana Gertrud Stein, la Compañía Ensamble Específico realizó su Apertura de Proceso en la Sala Negra de la Escuela de Teatro UV, donde dio cuenta de los principales hallazgos recolectados como parte de su segunda residencia artística.
La Compañía Ensamble Específico está integrada por Francisca Vargas, Christopher Ortega, Claudio Marín, Juan Esteban Meza y Maritza Farías, académicas y académicos de Teatro UV, quienes desarrollaron una investigación en base al concepto de “Litismo”, acuñado por Stein para referirse a su propio estilo de escritura, caracterizado por la repetición de palabras liberando el lenguaje de asociaciones tradicionales, para acercarse a la composición musical y el cubismo pictórico.
Así lo explica Claudio Marín, director de la Escuela de Teatro UV: “Es la segunda residencia adjudicada por la compañía Ensamble Específico, con el propósito de observar y estudiar procesos de artistas que nos interesan. El primero fue Cecilia Vicuña y su obra ‘El Quasar’, y ahora visitamos el concepto de Litismo a propósito del trabajo artístico y dramatúrgico de Gertrud Stein, artista poco estudiada, de quien nos interesó su concepto de palabra como sonoridad”.
La profesora Maritza Farías destaca que “Litismo fue un concepto inventado por Gertrud Stein de manera exclusiva, con el objetivo de llevar la vanguardia del cubismo a la palabra y a la literatura. Por medio de este concepto pudo definir su literatura, convirtiéndose en la única exponente”.
La residencia contó con la presencia de artistas como Rodrigo Olavarría, experto en la obra de Gertrud Stein; Cristina Collazos, artista sonora boliviana, y Adelaida Neir, bailarina experta en euritmia, otro de los conceptos trabajados durante la residencia referido al arte del movimiento desarrollado por Rudolf Steiner en 1912, el cual traduce música y poesía en gestos armoniosos, expresando ritmos interiores y estados anímicos, con aplicaciones en los ámbitos artístico, pedagógico y terapéutico.
Vocabulario del cuerpo
Claudio Marín asegura que “a través de la repetición y restructuración de la palabra buscamos un efecto, más que un significado literario, lo cual nos permite trabajar con el sonido desmantelando el concepto textocentrista que tiene el teatro, entregando una mayor libertad para movernos. Lo bonito de una residencia es que no estamos obligados a mostrar un resultado artístico, sino más bien a aprender de otros especialistas”.
“La danza nos habla de las cualidades del lenguaje, de las formas visibles a través de gestos, formas, caracteres e incluso colores, con un vocabulario desde el cuerpo, no desde la palabra. Todo lo anterior con la finalidad de probar ciertos procedimientos involucrados en nuestra investigación de campo, que nos llevó a recorrer el Faro Curaumilla, la Palmas de Ocoa, Limache y el embalse Los Aromos. Durante la primera residencia subimos al cerro Mauco para tener una experiencia contemplativa que permitió conectarnos, sin la necesidad de generar resultados".
Ambas residencias fueron registradas en video y fotografía, expuestas también en la presente apertura de proceso. Al respecto, Marín comenta que ya están ideando “una tercera y cuarta etapa de desarrollo para recoger todo este material filosófico, estético, teórico y sensorial, pensando en un futuro cercano tener un montaje concreto para invitar a la gente”.






Nota: Rodrigo Catalán / Fotos: Matías Salazar