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De los alimentos ancestrales a los ensayos clínicos: CMBi UV aborda el potencial de los microbiomas

20 agosto 2026

El Segundo Simposio internacional del Centro de Micro-Bioinnovación (CMBi) reunió a académicos, investigadores y estudiantes de pre y postgrado de la Facultad de Farmacia y otras unidades de la Universidad de Valparaíso, en torno a los avances que vinculan comunidades microbianas con alimentación, bienestar y salud.

¿Qué tienen en común un alimento ancestral como el kéfir, una dieta rica en grasas, el ejercicio físico y nuevas estrategias nutricionales para abordar enfermedades? Todos pueden ser estudiados a través de los microbiomas, comunidades de microorganismos que cumplen un papel fundamental en el funcionamiento del organismo y cuya investigación está abriendo nuevas posibilidades para la salud y la biotecnología.

Esta fue una de las ideas que atravesó el Segundo Seminario Internacional “Microbiomas: Aplicaciones en Salud y Biotecnología”, organizado por el Centro de Micro-Bioinnovación (CMBi) de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso. La actividad congregó a una importante cantidad de académicos y académicas, investigadores, estudiantes de pre y postgrado de la Facultad de Farmacia y de otras unidades académicas, confirmando el interés transversal que despierta esta área de investigación.

La directora del CMBi, doctora Claudia Ibacache, destacó: “Tuvimos una alta participación de estudiantes, lo cual es muy valioso porque les permite, incluso desde etapas tempranas, conocer de cerca lo que se hace en investigación, tanto a nivel global como en nuestra propia facultad. Esto les aporta una perspectiva distinta sobre sus carreras —que a veces se perciben como muy profesionales—, brindándoles una experiencia más académica e investigativa a la que incluso podrían dedicarse en el futuro”. Junto con ello, relevó: “La diversidad de las ponencias y la participación de invitados nacionales e internacionales, además, les permite ampliar la mirada sobre la investigación más allá del ámbito local”.

La jornada contempló cuatro conferencias que abordaron el microbioma desde distintas perspectivas. El doctor Alejandro Dinamarca, investigador del CMBi, abrió el programa con la presentación “Alimentos ancestrales basados en ecosistemas microbianos: Kéfir como modelo económico y biotecnológico”. Posteriormente, la doctora Claudia Ibacache expuso “Disbiosis adaptativa asociada a dietas altas en grasas y estrés oxidativo”, mientras que el doctor Gonzalo Jorquera, investigador del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile, abordó la relación entre microbiota intestinal, ejercicio y flexibilidad metabólica.

El programa concluyó con la conferencia de la doctora Simone de Vasconcelos Generoso, investigadora de la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil, quien presentó “Estrategias nutricionales para modular la homeostasis intestinal: desde modelos experimentales hasta ensayos clínicos”.

Su participación tuvo un significado especial para el CMBi, ya que la investigadora brasileña desarrolla una colaboración científica con la doctora Samanta Thomas Valdés, directora alterna del Centro. La visita de la doctora Generoso a la casa de estudios se enmarca en este vínculo académico, que permite fortalecer el intercambio científico entre investigadores de Brasil y Chile.

Para el doctor Dinamarca, precisamente esta diversidad de aproximaciones permitió construir un recorrido coherente durante la jornada: “El seminario tuvo un hilo conductor que comenzó con un alimento probiótico ancestral, el kéfir, abordado desde una perspectiva diferente. Se revelaron todos sus secretos, destacando cómo algo vivo posee su propia dinámica y llega a utilizar a los seres humanos para replicarse. Después avanzamos hacia cómo las comunidades microbianas y la microbiota se relacionan con la salud a través de la dieta —por ejemplo, una alimentación alta en grasas— y cómo esto impacta en la resistencia a los antibióticos. Finalmente, exploramos modelos en ensayos clínicos para analizar cómo las terapias basadas en probióticos pueden mejorar o no la calidad de vida de personas con cáncer”. Y enfatizó: “La presentación de la doctora Simone de Vasconcelos Generoso fue realmente interesante y sorprendente. A través de estudios clínicos basados en prebióticos y probióticos, demostró que esto ya no es una promesa a futuro, sino una realidad para prevenir de mejor manera las enfermedades, estimulando la propia microbiota de cada persona”.

El interés que generó la actividad fue destacado por el vicerrector de Investigación e Innovación, Fuad Hatibovic Díaz, quien valoró que el seminario abordara un tema científico con consecuencias directas en la vida cotidiana.

“Es una instancia muy importante en los tiempos que corren. ¿Qué hay más científico que preocuparse por los microorganismos y cómo estos inciden directamente en nuestro bienestar, en nuestra salud, en lo que comemos y en sus implicancias para la vida cotidiana? En eso consiste la ciencia: en tomar conocimientos nuevos —y también ancestrales, como el que exponía el profesor Dinamarca— para ponerlos al servicio de la comunidad”, planteó. La autoridad universitaria, añadió que “desde ese punto de vista, el seminario se constituye en una plataforma fundamental porque permite articular la investigación con el pregrado. Vimos una fuerte presencia de estudiantes que, al participar, se adentran en los avances más relevantes del área, cumpliendo así con un objetivo muy deseable para la universidad: conectar la investigación y la innovación con la docencia. Ha sido una excelente iniciativa. Haber celebrado esta segunda versión implica que hubo una primera, y por lo tanto ya esperamos con muchas ansias la tercera. Agradecemos también la deferencia de haber invitado a la Vicerrectoría”.

La decana de la Facultad de Farmacia, doctora Caroline Weinstein, coincidió en la relevancia de esta área y destacó el trabajo desarrollado por el CMBi. “Excelente iniciativa. Creo que el tema del microbioma ya se está instalando y que la labor del Centro de Micro-Bioinnovación es importante. Marca presencia en un área que, como dije en las palabras de cierre, ya no es emergente, sino que está instalado como un condicionante de la salud humana. Por lo tanto, agradezco mucho el esfuerzo de todos los conferencistas, tanto nacionales como internacionales, que han permitido que hoy día nos reunamos en torno a este tema, tan fundamental para el futuro de la salud de las personas”, manifestó.

La convocatoria interdisciplinaria fue uno de los aspectos que valoró positivamente el doctor Dinamarca: “Estuvo repleto, fue impresionante y con asistencia de distintas facultades. Eso sorprendió mucho y demuestra que el microbioma es un tema con múltiples visiones y aristas, pero que todas resultan interesantes. Creo que este es un cambio de paradigma que ha ocurrido en los últimos quince o veinte años y que a mí me hace sentir muy orgulloso. Pienso que hemos hecho un pequeño aporte y me gusta mucho que esto esté pasando”.

El seminario se desarrolló en el marco de proyectos de investigación financiados por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), entre ellos iniciativas Fondequip y Fondecyt en las que participan investigadores del CMBi, entre quienes se cuentan Claudia Ibacache, Samanta Thomas Valdés y Alejandro Dinamarca.

Nota: Pamela Simonetti / Fotos: Matías Salazar