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Egresada de Derecho UV Marcela Pizarro: el desarrollo de una carrera internacional en el ámbito marítimo en Estados Unidos

10 agosto 2026

Exalumna ha construido una trayectoria profesional que comenzó con una asignatura de Derecho Marítimo y que hoy la tiene trabajando como directora asociada de Britannia P&I Club, en Nueva York.

Cuando Marcela Pizarro ingresó a la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso en 1991, difícilmente podía anticipar que, décadas más tarde, su carrera la llevaría a desarrollar su trabajo en New York, Estados Unidos.

Egresó en 1996 y juró como abogada en 1999, y durante sus años en la unidad académica encontró en las aulas una disciplina que terminaría marcando profundamente su camino profesional: el Derecho Marítimo.

“La Escuela era de las pocas que ofrecía el curso de Derecho Marítimo y tuve la suerte de tener a don Leslie Tomasello Hart como profesor. Gracias a ese curso comprendí que el Derecho Marítimo tenía mucho de lo que me gustaba, ya que combinaba el Derecho Comercial con la actividad internacional”, recuerda.

Ese interés pronto se transformó en una oportunidad profesional. Después de egresar, Marcela ingresó a trabajar a la Compañía Sud Americana de Vapores (CSAV) en Valparaíso, donde desarrolló una importante parte de su carrera vinculada al ámbito marítimo, legal y de seguros.

Con el paso del tiempo decidió dar un nuevo paso en su formación y se tomó un año sabático para realizar un Master of Laws (LL.M.) en Derecho Marítimo en Southampton, Reino Unido. La experiencia significó no solo profundizar sus conocimientos, sino también ampliar su perspectiva sobre una industria que, por naturaleza, trasciende las fronteras nacionales.

De regreso en el mundo profesional, llegó a desempeñarse como vicepresidenta de Riesgos Marítimos y Seguros en CSAV. Hoy, a décadas de conocer en la Universidad de Valparaíso la asignatura de Derecho Marítimo, se desempeña en Nueva York como directora asociada de Britannia P&I Club, compañía inglesa especializada en seguros marítimos.

Su historia refleja cómo la formación, las oportunidades y la decisión de atreverse a cruzar fronteras pueden transformar una vocación en una carrera internacional.

Una oportunidad que la llevó a Estados Unidos

En 2015 se produjo un nuevo punto de inflexión en la carrera de Marcela Pizarro. Tras la fusión de CSAV con la compañía alemana Hapag-Lloyd, recibió una propuesta para asumir como directora de Seguros para las Américas, con sede en Nueva Jersey, Estados Unidos.

La oportunidad implicó trasladarse al extranjero y comenzar una nueva etapa, tanto profesional como personal. Desde entonces, Estados Unidos se convirtió en el escenario desde donde continuaría desarrollando su carrera internacional.

Actualmente, desde hace diez años, Marcela vive en Nueva York, donde se desempeña como directora asociada de Britannia P&I Club, compañía inglesa especializada en seguros marítimos. Su trabajo se desarrolla en un entorno eminentemente internacional, en una industria donde las operaciones involucran de forma permanente a distintos países, legislaciones, empresas y actores del comercio mundial.

“La formación de la UV fue esencial para mi desempeño”

A pesar de los años transcurridos y de la distancia geográfica, Marcela mantiene una conexión especial con la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso y reconoce el impacto que tuvo su formación en su trayectoria.

“Creo que la fuerte formación en Derecho Civil, Comercial y Derecho Marítimo fue esencial para mi buen desempeño en el área legal y de seguros de Sudamericana”, afirma.

Además, su experiencia profesional y académica en distintos países le ha permitido comparar la formación recibida en Chile con la de abogados de otras partes del mundo.

Recientemente finalizó un nuevo LL.M. en la Seton Hall University School of Law, en Nueva Jersey, experiencia que le permitió volver a las aulas y, al mismo tiempo, mirar con una nueva perspectiva sus propios años como estudiante de Derecho.

“Me di cuenta de que el nivel de preparación nuestro es muy bueno comparado con abogados de otros países latinoamericanos y europeos”, destaca.

Para Marcela Pizarro, esa preparación no se explica únicamente por los conocimientos adquiridos en las asignaturas. También reconoce la importancia de las personas que acompañaron su formación. En particular, recuerda la mentoría recibida de profesores como Antonio Pedrals y Susana Bontá, quienes contribuyeron a su desarrollo y fueron referentes importantes durante su etapa universitaria.

Hay otro aspecto de su paso por la Universidad de Valparaíso que Marcela valora especialmente: los vínculos construidos durante sus años de estudiante. Y, a pesar de encontrarse actualmente a miles de kilómetros de Valparaíso, esos lazos continúan presentes.

“Los vínculos que desarrollé con mis compañeros de Escuela han sido muy importantes para mí a través de los años. Constantemente recibo inspiración y apoyo de ellos, aunque esté en otro país”, señala.

Esos vínculos son, para ella, parte de una formación que trasciende lo estrictamente académico y que puede acompañar a los profesionales durante toda su vida.

Una historia que invita a mirar más allá de las fronteras

La trayectoria de Marcela Pizarro tiene algo de viaje y también de descubrimiento. Una estudiante que ingresó a la carrera de Derecho en la Universidad de Valparaíso encontró, a través de un curso de Derecho Marítimo, una disciplina que reunía dos áreas que despertaban especialmente su interés: el Derecho Comercial y la actividad internacional.

Esa inquietud la llevó a trabajar en la industria naviera, a especializarse en el Reino Unido y, posteriormente, a asumir responsabilidades profesionales en Estados Unidos. Hoy, décadas después de ingresar a la UV, desarrolla su carrera en New York dentro de una industria global y altamente especializada.

Su historia es también un mensaje para quienes hoy ocupan las aulas de la Escuela de Derecho: no siempre es posible saber hasta dónde puede llevar una oportunidad, una asignatura, un profesor o una decisión tomada durante los años universitarios. Por eso, su experiencia invita a las y los actuales estudiantes a aprovechar su formación, descubrir aquello que les apasiona y no limitar sus aspiraciones por las fronteras geográficas.

Nota: Camila Cortez